El gobierno presentará “a la brevedad” en el Congreso el proyecto oficial sobre Papel Prensa respecto a ley para declarar “de interés público” la producción de papel para diarios y establecer un marco regulatorio de la actividad, aseguró hoy el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Por otra parte, el funcionario respondió con ironía sobre la postura que adoptarán los legisladores de la oposición, al sostener: “Hay que esperar a ver qué le dice (el CEO del Grupo Clarín, Héctor) Magnetto para ver lo que van a hacer ellos”.
El martes pasado, por cadena nacional, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó un informe de 26 mil páginas en las que aseguró que hubo irregularidades en la compra de la empresa Papel Prensa por parte de los diarios Clarín, La Nación y La Razón en 1976, y anunció que llevará a la Justicia la investigación sobre la compraventa de esa compañía.
El frente mediático
En declaraciones a la prensa al arribar a un hotel del centro porteño donde se llevaba a cabo la reunión del Consejo de las Américas, Fernández aseguró que Clarín “preparó el terreno para quedarse” con Papel Prensa y, por eso, “primero se vendió la empresa” y “luego el terrorismo de Estado secuestró a sus propietarios”, porque “de lo contrario era el Estado el que se quedaba con ella. Nunca existió libremente” la venta de la empresa Papel Prensa por parte de la viuda de David Graiver, Lidia Papaleo, sostuvo.
Precisamente, el hermano y la hija del fallecido ex dueño de Papel Prensa, David Graiver, desmintieron la versión oficial sobre la venta de la empresa y afirmaron que la operación, ocurrida el 2 de noviembre de 1976, se realizó “sin amenazas, ni extorsiones y en libertad”.
En el caso de Isidoro, quien también publicó una solicitada en los diarios Clarín y La Nación donde ratificó sus dichos, aludió a la participación de Montoneros y declaró su “sorpresa” por los dichos de su cuñada, Lidia Papaleo y su hermano Osvaldo “que no se ajustan a la realidad”.
El frente judicial
Desde el gobierno nacional tanto el procurador del Tesoro, Joaquín da Rocha, como el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, trabajaron en las últimas horas para cumplir con el pedido presidencial de realizar una presentación judicial en base al presunto vínculo de la venta de Papel Prensa con la última dictadura militar.
Pero Clarín reveló esta mañana que Isidoro Graiver ya se había presentado espontáneamente ante el juez el martes, horas antes de que la presidenta denunciara una supuesta apropiación de la empresa, para confirmar que la operación se hizo sin presiones, y que no había nadie detenido cuando vendieron las acciones.
En respuesta a ello, el canciller Héctor Timerman aludió a que “varios titulares de Clarín y Nación decían en 1976: ‘Graiver, banquero de la subversión’ ”, por lo cual, interpretó “Isidoro Graiver debe estar sufriendo el síndrome de Estocolmo (que suelen sufrir los secuestrados cuando se identifican con sus captores)”. Esto porque, sostuvo, “Clarín y Nación lo mandaron al centro de torturas con esos titulares”.
El frente parlamentario
En cuanto al anticipo de la jefa de Estado de que elevará al Congreso un proyecto de ley para declarar “de interés público” la producción de papel para diarios y establecer un marco regulatorio de la actividad, Fernández sostuvo que el objetivo es “garantizar que el papel llegue a todos los medios, si es posible producido por Argentina y más barato”, para que no sólo Clarín “disponga de condiciones beneficiosas”.
Cuando fue consultado sobre este último punto, Fernández respondió que será enviado “a la brevedad y se está trabajando en ese tema, porque el proyecto lo que está buscando es el análisis específico de la situación y garantizarle a todos los medios la libertad con el papel”.
En tanto, la oposición parlamentaria busca consolidar una posición de rechazo al proyecto del gobierno nacional de establecer un nuevo marco regulatorio para Papel Prensa, pese a que los sectores de centroizquierda plantean dudas sobre las intenciones de la Casa Rosada de declarar “de interés público” la producción de papel para los diarios.
Mientras el núcleo duro anti-K conformado por la Coalición Cívica, PRO y del radicalismo, aunque con matices, ya anticipó que no piensa acompañar la propuesta, otros sectores de oposición como Proyecto Sur y el socialismo plantean dudas sobre las verdaderas intenciones del gobierno, aunque ven con buenos ojos la idea de regular la actividad.
El clima de debate en el Congreso se evidenció ayer en el Senado, donde durante una sesión que no incluía el anuncio de la presidenta Cristina Fernández sobre Papel Prensa, el tema se filtró provocando un fuerte cruce entre oficialistas y opositores.




