De la corresponsalía de Rosario
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La consigna que surgió de parte de las Aseguradoras del Interior de la República Argentina (Adira) era reunir a economistas de distintas tendencias políticas bajo el amplio lema “Perspectivas económicas de la Argentina”. En un hotel céntrico de Rosario coincidieron los ex presidentes del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Martín Redrado y Javier González Fraga, y el ministro de Economía santafesino, Ángel Sciara.
Los organizadores eligieron a los conferencistas no sólo por la trayectoria que carga cada uno sobre su espalda, sino también por el espacio político en el que están parados. Por eso, otros invitados a la cita fueron el viceministro de Economía de la Nación, Roberto Feletti, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, aunque no pudieron participar del encuentro.
Desde la anécdota
Bajo la coordinación del periodista del diario El Cronista, Fernando González, el primero en tomar la palabra fue Redrado, quien ante las 400 personas que se disponían a escuchar sus pronósticos económicos y financieros, desgranó una crónica del diálogo que mantuvo en Jackson Hole, Estados Unidos, donde se realiza la cumbre anual de banqueros, con el presidente de la Reserva Federal norteamericana, Ben Bernanke.
El principal referente económico del ex presidente Eduardo Duhalde confesó: “A Ben (Bernanke) lo noté muy tranquilo. No puedo decir lo mismo del titular del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet”. Esa anécdota le sirvió a Redrado de pie para acercar su análisis al escenario que pretendía describir. “Según mi escenario base, Estados Unidos crecerá poco en los próximos años, pero hay un agujero sustancial de capital en los bancos de Europa. Y hasta que no se recapitalicen habrá bajo crecimiento, lo que puede complicar a la Argentina”.
Y reconoció que en la Argentina “el gran desafío de la política económica es convocar a la inversión”. “Vamos a tener plata barata en el mundo en los próximos años. Y el mundo nos va a proveer menos dólares, lo que no generará acaso una caída del crecimiento, pero sí una meseta”, consideró.
Con los pies en la política económica doméstica, Redrado habló del dólar al señalar que “las mini corridas ocurren en períodos preelectorales, pero después de los resultados de agosto esperaba que cediera la demanda de dólares y hubiera más certidumbre con la política cambiaria. En cambio, tenemos incertidumbre post electoral”.
Por último, Redrado se refirió a la política de subsidios que nadie pudo desmantelar desde la devaluación en 2002. El economista opinó que los subsidios “son buenos” si llegan a los 10 millones de pobres, pero que en su lugar alcanzan a la energía y el transporte, lo que representa el 3 por ciento del PBI, lo que a su vez según remarcó “es una barbaridad”
Desarmarse de a uno
Ese tema le dio pie a que González Fraga, compañero de fórmula de Ricardo Alfonsín, se explayara sobre el tema de los subsidios, que de acuerdo con su visión “deben desarmarse de a uno”. El ex titular del Banco Central advirtió que las gestiones kirchneristas han hecho “un culto del consumo y han despreciado la inversión”. Citó al ex ministro de Economía Martín Lousteau, su discípulo: “Este es un país donde podés comprarte una heladera en 50 cuotas pero tenés que pagar una casa al contado”. Y apuntó: “La clase media que quiere trabajar no encaja en este modelo”.
Luego, el candidato a vicepresidente se refirió al contexto internacional y cómo Argentina podrá navegar en una complicada coyuntura. “Las condiciones internacionales para la Argentina pasarán de ser de muy buenas a buenas”, y hasta pronosticó ‘algunos sustos‘. “Con más de 20 por ciento de inflación, y una mentalidad sumamente dolarizada, cualquiera de estos sustos genera una carrera entre el dólar, los precios y los salarios”, evaluó. “Podríamos tener un 2012 con algunas complicaciones”, sostuvo González Fraga.
Adecuar el sistema productivo
A su turno, el ministro Sciara señaló que en los próximos años la Argentina se enfrenta al desafío de modernizar y adecuar su sistema productivo y a correrse de los falsos dilemas: mercado interno versus externo, agro versus industria. “Las políticas activas en materia económica se quedan sólo en anuncios si no creamos los organismos y las instituciones para implementarlas. Debemos ir hacia un sistema productivo más integrado. El gran objetivo es revertir el modelo de primarización con la industrialización de los productos en su lugar de origen”, sostuvo.
Según la visión de Sciara a pesar del “gran crecimiento” que hubo en la Argentina en los últimos años, “no se generaron puestos de trabajo de calidad: el 40 por ciento del empleo en el sector privado aún no está registrado”. Y cerró: “Es necesaria una industrialización desde el interior, que refuerce y afiance el federalismo. Y una nueva institucionalidad, que sostenga los principios de igualdad y solidaridad”.






