Luis Rodrigo
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La urgencia de liquidez del Estado provincial para afrontar las demandas salariales obligó al Frente Progresista en el Senado a arriar sus banderas de reforma fiscal: el bloque de sólo 6 senadores que responde a Hermes Binner votó a favor del proyecto presentado por los 13 representantes departamentales justicialistas.
El PJ en la Cámara alta, en tanto, debió admitir lo obvio: que el Estado no tenía dinero para ofrecer a los gremios de los empleados públicos y los docentes públicos y privados. Y que Santa Fe ha quedado sin efectivo en caja, a sólo tres meses de aprobado el Presupuesto 2010, elaborado por su poderoso bloque mayoritario (que podó los retoques impositivos que proponía el Frente Progresista).
Al cabo de cinco pases de una Cámara a la otra, se impuso Senadores. Se aprobó por unanimidad la Ley que crea el Fondo de Emergencia para atender la política salarial, unas horas después de que el gobierno provincial hubiera convocado a paritarias.
Ganó el peronismo santafesino en todas sus vertientes: reutemanistas, obeidistas y kirchneristas (sólo el ala gremial opina diferente). Sostuvo su tesis de que el gobierno provincial tiene ya las herramientas para solucionar el conflicto salarial, sin tocar los impuestos.
Para el PJ, la recaudación será mayor a la estimada, debido a la inflación y la recuperación económica. Mientras tanto, se autorizó al Ejecutivo a tomar más deuda para afrontar la política salarial, con más plazo para la devolución (36 meses) que supera el actual período de gestión y a tomar del Fondo Unificado de Cuentas Oficiales (el Fuco) el magro 20% que todavía no se había usado, por unos 200 millones de pesos.
De martes a jueves
El martes pasado Diputados aprobó el proyecto de ley que impulsaban los socialistas, radicales y demoprogresistas, más dos diputados del peronismo de origen gremial (Silvia de Cesaris y el titular de la CGT Alberto Cejas).
Dos días después de intensas negociaciones, movilizaciones, telefonazos y reuniones de ablande gremiales se había creado una suerte de movimiento de pinzas desde el Ejecutivo y los empleados públicos -en forma de interminable conflicto gremial- que desembocaba en la sesión de ayer de Senadores.
La solución justicialista al complejo panorama se gestó desde la Cámara baja. Se terminó por votar el proyecto de ley que elaboró la diputada obeidista-reutemanista Silvina Frana (asesorada por el ex ministro coordinador Rubén Michlig), con unas pocas modificaciones: el Fuco y más plazo para pagar las deudas.
El martes, el jefe del bloque Compromiso con Santa Fe Mario Lacava preparó el escenario: hizo retirar el despacho de minoría de Frana y así abrió el juego de las negociaciones, a las que se dedicó tanto como los dirigentes gremiales.
Como en tiempos en que gobernaba Jorge Obeid y le tocaba dirigir a la mayoría en esa Cámara, Lacava supo crear las condiciones para una negociación que preservara las buenas relaciones entre los bloques opositores. El escenario nacional de enfrentamiento de Binner contra la administración K favoreció la coincidencia de posiciones del peronismo local.
Unanimidad
El fondo creado para dar garantías a los gremios de que se podrá sostener la política salarial (lo que crea un escenario favorable a eventuales aumentos escalonados), se aprobó bajo condiciones pautadas por el bloque que preside Ricardo Spinozzi. Habría liquidez sólo si se votaba por unanimidad.
El reutemanista convidó al oficialismo con un discurso conciliador. Habló de las tres instancias por las que pasó Santa Fe por estos días, que tienen a las fuerzas políticas de la provincia como protagonistas. Elogió el diálogo directo entre su bloque opositor y el gobernador Binner, la imagen de unidad que brindó la provincia en el reclamo del Ejecutivo santafesino ante la Corte por fondos de los que injustamente se apropia la Nación y completó el cuadro con el consenso alcanzado ayer en Senadores.
Le respondieron Juan Carlos Zabalza, Héctor Aquino y Federico Pezz. Los frentistas reconocieron que era hora de asumir la realidad, y explicaron que había que darle recursos al Ejecutivo para que el Estado vuelva a prestar servicios esenciales.
No disimularon su frustración por no poder votar el proyecto de mayoría de Diputados, que -entre otros asuntos- incluía una mini reforma fiscal. Términos como “consenso”, “madurez política” y “responsabilidad” buscaron edulcorar el amargo trago que debieron beber los 6 senadores del oficialismo, que no pocos en las barras compararon con la metafórica ingesta de un sapo sazonado con 200 millones de pesos.
Debate
El justicialismo debatió internamente el uso del Fuco y la ampliación de plazos de endeudamiento, más allá de la actual gestión, para atender gastos corrientes.
Entre el miércoles a la noche, la mañana y buena parte de la tarde de ayer, a fuerza de presiones gremiales, de pulsos telefónicos de llamadas desde la Cámara baja y de una estrategia que siguió más la lógica política que las recomendaciones económicas ortodoxas, se impuso el permiso para romper el chanchito.
Tocar el esos recursos, como antes aprobar una Moratoria, no tenía la bendición del ex ministro Juan Carlos Mercier, pero el senador aceptó el criterio su bloque. Con proyecciones y gráficos expuso su visión sobre la evolución negativa de las cuentas provinciales. Pero aseguró que habrá (por la inflación real y la evolución de la recaudación) más recursos que los que hoy se ven.
Por tercera vez desde que asumió su mandato en diciembre de 2007, el gobernador Hermes Binner no logró que pasara por la Legislatura la idea de reformar -“con más equidad”, según la definición del oficialismo- la carga impositiva entre los santafesinos.
“La verdad es que los que ganan más son los que siguen poniendo menos”, lamentó Zabalza, que se fue del recinto cuando se votaba por unanimidad.
No fue una amigable resolución, sino el producto claro de la relación de fuerzas de la Legislatura que favorece a la oposición.
Unión Civil
Con o sin despacho el senado tratará la próxima sesión un proyecto de resolución de Juan Carlos Mercier (PJ-La Capital) que declara incompetente a la Legislatura provincial para entender sobre la legislación en materia civil, que es atribución del Congreso nacional. El PJ en Senadores rechaza así el proyecto de ley de Unión Civil para parejas del mismo sexo venida de Diputados. El peronismo aceptó pasar el asunto a comisiones -en lugar de imponerlo sobre tablas- a pedido de senador Juan Carlos Zabalza (FPCyS- PS- Rosario).






