El gobernador, Hermes Binner, presidió en Rafaela los actos oficiales en conmemoración del 194° aniversario de la Independencia. Una mañana soleada y de moderada temperatura otoñal se conjugaron para darle un marco especial al festejo, que fue acompañado por una apreciable cantidad de público.
Salteando parte del protocolo previsto, la programación de los actos se inició en la catedral San Rafael, en la que el obispo de la diócesis, monseñor Carlos Franzini, ofreció la liturgia de acción de gracias. Finalizado el oficio religioso el mandatario santafesino, junto al intendente rafaelino, Omar Perotti, y el resto de las autoridades, cruzaron la plaza central para encabezar el desfile. Previo a ello hablaron el intendente rafaelino y el gobernador.
Perotti recordó que “la Independencia debe ser reafirmada constantemente, apoyándonos en lo que nos identifica y nos une. En los valores que construyeron lo mejor de nosotros: la educación, la solidaridad, el trabajo y el esfuerzo. Alejémonos de ese país pendular de éxitos individuales y fracasos colectivos. Apostemos a una democracia que acepte la diferencia, pero no la desigualdad.
Tengamos ánimo y coraje para hacer realidad nuestros sueños, para defender los intereses de los santafesinos, aportando lo mejor de nosotros en la construcción de una país más federal”, agregó.
Binner centró su discurso en la necesidad de la participación y el fortalecimiento institucional. “La historia del mundo es la historia de la libertad”, comenzó diciendo el mandatario, para luego añadir: “Tenemos que trabajar desde nuestras instituciones y responsabilidades por esa solidaridad pero también tenemos que hacerlo para favorecer la participación porque en esta historia de la libertad no hay ningún hecho, con mayor o menor trascendencia, que se haya dado sin la participación de la gente para cambiar la realidad”, apuntó.
En el mismo sentido el socialista expresó: “Hoy tenemos falta de libertades, la libertad no es completa porque tenemos en la pobreza uno de los problemas esenciales para la convivencia, que mucho tiene que ver con la solidaridad y por eso tenemos que trabajar en la inclusión”.
En el final, el gobernador santafesino llamó a trabajar por la “institucionalidad porque tenemos instituciones sumamente débiles, en lo público y en lo privado, y tenemos que colocarlas en un pie de igualdad para construir esa Nación a la que todavía le falta el trencito para internalizarlas en nosotros mismos.
“Está en juego el bien de la patria”.
En su homilía de acción de gracias, el obispo Franzini se refirió al debate sobre el matrimonio gay y pidió “rezar para que el matrimonio formado por el hombre y la mujer, complementarios y abiertos a la comunicación de la vida sea cada día más valorado, promovido y protegido y que no sea injustamente discriminado al querer asimilarlo a otras realidades que nunca podrán ser matrimonio”.




