El ministro de Salud de la provincia, Miguel Ángel Cappiello, puso en funciones a Francisco Sánchez Guerra como director del hospital “José María Cullen”.
En la oportunidad, Cappiello destacó el “compromiso de Sánchez Guerra con la salud pública y en especial con el Cullen”, hospital “en el que está desarrollando desde siempre su profesión médica”. Sánchez Guerra reemplazó en el cargo al Carlos Castarataro, quien asumió como subdirector del Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos).
La toma de posesión del cargo tuvo lugar en el auditorio del establecimiento y participaron la secretaria de Salud, Debora Ferrandini; las directoras de Gabinete, Adriana Restivo: y de Relaciones Institucionales, Fabiana Schiavon; el subdirector del hospital, Patricio Simeón; los coordinadores de la región de Salud nodo Santa Fe, Gonzalo Soria y Darío Montenegro; el director del hospital Iturraspe, Edgardo Monteverde; integrantes de ambos Consejos de Administración, jefes de Servicio, personal médico y de enfermería.
En la oportunidad, señaló que “se atraviesan momentos difíciles” y destacó que dentro de los “530 efectores diseminados por la provincia, no hay otro de la magnitud del Cullen, lo que lo transforma en el más grande, en el que más contiene y en el que mas recursos recibe, porque debe sostener el sistema de salud del centro - norte santafesino”.
“En estos tiempos no resulta sencillo su manejo y funcionamiento, razón por la cual, la responsabilidad aceptada por Sánchez Guerra constituye un desafío que requiere del acompañamiento de todos los estamentos que lo integran”, detalló el titular de la cartera sanitaria y resaltó “el trabajo y soporte de los trabajadores de la salud, erigidos en verdaderos pilares del sistema”.
“En tiempos de adversidad donde se templa el espíritu y se saca a relucir lo mejor de cada uno, agradezco la predisposición” del nuevo director, indicó Cappiello, a la vez que abogó porque “el nuevo camino, le permita amalgamar criterios de conducción que fortalecidos por objetivos comunes sigan garantizando a la población su derecho a la salud y a una mejor calidad de vida”.
Por su parte, Sánchez Guerra reconoció que la responsabilidad asumida “no es un colchón de rosas” por tratarse de uno de los más difíciles momentos, lo que de ningún modo, aseguró “significa que no se pueda manejar y conducir”.
“La experiencia de toda mi vida en el efector, en una trinchera como la guardia de urgencias, me ha dado el coraje para fuertes desafíos y para que en este caso, se gestione, en un marco de consenso, todos juntos, sin bajar los brazos para continuar brindando respuesta a cada situación que lo demande”, concluyó el director.
Al finalizar el acto, el ministro dialogó con jefes de Servicio y personal de los equipos de salud; visitó el laboratorio para interiorizarse de la laborar que cotidianamente allí se realiza y sobre sus necesidades.
Durante la visita, Cappiello se comprometió, luego de brindarles un panorama sobre la coyuntura financiera actual, “a seguir bregando para que el servicio disponga de todo lo necesario para continuar reafirmando el prestigio de su reconocida labor”.






