Se pueden reducir este tipo de inconvenientes con algunas medidas de prevención.
Mejorar las condiciones socioeconómicas y culturales de las mujeres. Las mujeres pobres, con bajo nivel educativo y/o que sufren situaciones de violencia tiene mucho más riesgo de tener hijos prematuros.
Perfeccionar el acceso a los programas de salud sexual y reproductiva, con una adecuada educación en salud sexual y procreación responsable para evitar embarazos no deseados.
Fomentar la consulta preconcepcional. En Argentina, son muy pocas las mujeres que consultan antes de embarazarse. Esto permitiría detectar factores de riesgo como tabaquismo, alcoholismo, consumo de drogas, enfermedades de transmisión sexual, desnutrición, obesidad, hipertensión, diabetes, falta de vacunas.
Optimizar la consulta prenatal para lograr que sea universal, precoz, frecuente y de calidad. Más del 90 % de las mujeres embarazadas accede al control prenatal, pero lo hacen en forma tardía (luego del primer trimestre). De esta manera, pierden oportunidades de detectar factores de riesgo para la prematurez.




