Un suboficial de la policía santafesina que presta servicio en la Brigada Operativa Urbana salvó su vida milagrosamente anoche, cuando fue atacado a balazos y durante el tiroteo recibió dos proyectiles en su chaleco antibalas y otro en el cuello. Afortunadamente, este último plomo tampoco provocó lesiones de gravedad en el uniformado.
Según informaron fuentes policiales, eran aproximadamente las 20.30 cuando el suboficial Leandro Marcelo Stinson se dirigía en moto a su domicilio, poco después de terminar con su turno de servicio. En el trayecto, Stinson observó a dos sujetos en actitudes que le llamaron la atención.
El uniformado se identificó, pero los hombres no se amedrentaron y uno de ellos dejó ver un arma de fuego. Inmediatamente se produjo un enfrentamiento a balazos que terminó con el policía tendido en el suelo y los delincuentes huyendo en su moto.
Durante la balacera, el chaleco protector de Stinson recibió dos impactos, mientras que un tercero hizo blanco en su cuello y no le provocó graves lesiones por escasos centímetros.






