A más de dos años y medio del crimen de Franco “Paco” Demarchi (28), ocurrido el 21 de julio de 2023 en la ciudad de Santa Fe, su padre, Rubén Demarchi (61), regresó a la capital provincial para reunirse personalmente con el fiscal Carlos Lacuadra, a cargo de la investigación.
Emboscada fatal en barrio Roma: la familia Demarchi volvió a Santa Fe y se acerca la acusación
Rubén Demarchi, padre de Franco “Paco” Demarchi, viajó junto a su familia a la capital provincial y mantuvo una reunión con el fiscal Carlos Lacuadra. Buscan conocer el avance de la investigación por el crimen ocurrido en 2023, en una causa que ya tiene dos imputados detenidos y se encamina a la presentación de la acusación formal.

El encuentro se concretó el lunes 6 de abril por la mañana, en la Unidad Fiscal Especial de Homicidios de la Fiscalía Regional Nº 1 de Santa Fe y tuvo como objetivo conocer de primera mano el estado actual de la causa, que ya cuenta con dos imputados detenidos y se encamina hacia la etapa acusatoria.

“Como hubo un cambio de fiscal el año pasado nos pareció prudente presentarnos en persona”, explicó Demarchi, oriundo de Sancti Spíritu, quien viajó acompañado por su esposa Adriana, su hijo mayor Juan Martín y su yerno Lázaro.
Según detalló, si bien habían mantenido contactos previos mediante videollamadas, consideraron necesario concretar un encuentro presencial. “Creímos importante estar en Santa Fe, cara a cara con el fiscal”, señaló.
Reunión con la Fiscalía
De acuerdo con el testimonio del padre de la víctima, la reunión resultó esclarecedora. “Nos atendió muy bien y nos explicó todo lo que preguntamos. Fue una charla muy buena”, sostuvo. En ese marco, confirmó que actualmente hay dos personas privadas de la libertad: “el asesino y el que hizo toda la vinculación y el engaño”.
En relación con el avance de la carpeta judicial, Demarchi indicó que el fiscal le adelantó que la acusación formal será presentada en los próximos días y que el caso avanzará hacia un juicio por jurados, conforme al sistema vigente.
No obstante, expresó su desconcierto por uno de los aspectos bajo investigación: “Me cuesta creer que desde una comisaría donde hay personas que nos tienen que cuidar se haya hecho este engaño”, afirmó, en alusión a circunstancias que aún son materia de análisis judicial.
El hecho y los imputados
El crimen ocurrió el 21 de julio de 2023 en barrio Roma, cuando la víctima llegó a la ciudad junto a un amigo con la intención de concretar la compra de una motocicleta Honda Tornado 250cc, ofrecida a través de redes sociales.
Según la investigación, el joven fue emboscado tras ser citado en la zona de Hipólito Irigoyen al 4200, donde recibió un disparo en la cabeza al intentar escapar cuando tres delincuentes armados los emboscaron para quitarles $1.200.000 que era el precio acordado por la compra de la moto.
Por el hecho se encuentran imputados Daniel Rubén Lescano (28), alias “el Mono”, sindicado como el autor material del homicidio, y Walter Ariel Carmona (25), acusado de haber contactado a la víctima mediante publicaciones falsas y de organizar el encuentro con fines de robo.

La causa presenta además antecedentes relevantes: Lescano se encontraba prófugo tras haberse fugado de la Comisaría 2ª en noviembre de 2022, donde estaba detenido por un intento de homicidio. Carmona, en tanto, habría utilizado el mismo perfil y número telefónico para concretar maniobras similares con otras víctimas que acudieron a la ciudad por compras pactadas en línea.
Ambos permanecen en prisión preventiva desde entonces, particularmente en el caso de Lescano, la Justicia prorrogó la cautelar -por nueve meses- el 8 de octubre de 2025, en el marco de una investigación que también acumula otros episodios delictivos atribuidos al imputado.
Captación y entrega
En la maniobra investigada, Carmona aparece como una pieza central en la etapa previa al crimen. Según la atribución fiscal, fue quien contactó a la víctima mediante publicaciones en redes sociales —ofreciendo motos y otros bienes—, sostuvo las conversaciones y fijó el punto de encuentro bajo una modalidad engañosa. Ese rol de “captación” ya había sido detectado en episodios similares.
Un dato que atraviesa la investigación es que, al momento del hecho, Carmona se encontraba alojado en una dependencia policial, desde donde —siempre según la hipótesis acusatoria— habría continuado con estas operatorias de contacto, extremo que abrió interrogantes sobre los controles internos y es uno de los aspectos que la Fiscalía mantiene bajo análisis.
El dolor de la familia
En paralelo al avance judicial, el impacto personal sigue siendo profundo. “Somos gente de trabajo, de pueblo. Estamos con un dolor tremendo por la ausencia de mi hijo”, expresó Rubén Demarchi. En ese sentido, describió a Franco como “una persona sencilla, familiera, con cultura de trabajo y un grupo de amigos que no está en nada raro”.
El viaje a Santa Fe, recordó, tenía un sentido recreativo y ocasional: “Para ellos era dar un paseo y buscar una moto, y mirá en lo que terminó”, lamentó.

El crimen también modificó de manera sustancial su vida laboral: “Esto me llevó a dejar toda mi actividad. Yo era contratista rural y Paco tenía un equipo vial. No me puedo enfocar en nada”, relató.
Finalmente, dejó una reflexión dirigida a las familias de los imputados: “Yo le preguntaría a los padres de los detenidos cómo se siente tener un hijo asesino”.
Con la acusación próxima a ser presentada, la causa se encamina hacia una etapa clave, mientras la familia Demarchi continúa a la espera de justicia.









