Casi una década de dolor, vigilia y una incansable búsqueda de justicia sumaron este viernes un capítulo definitivo. Pablo Torres Lacal, el conductor de la lancha que provocó la tragedia del Delta en la que murieron Manuel Storani (hijo del exministro del Interior Federico Storani), su madre Ángeles Bruzzone y un tercer tripulante, Manuel Peña, quedó formalmente detenido. La medida se concretó luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejara firme la condena a nueve años de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de triple homicidio con dolo eventual.
Se entregó Pablo Torres Lacal tras quedar firme su condena por el triple crimen del Delta
El imputado por el trágico choque de lanchas que costó la vida de Manuel Storani, su madre Ángeles Bruzzone y Manuel Peña, se presentó en una comisaría de San Isidro luego de que la Corte Suprema de Justicia rechazara sus últimos recursos.


Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que Torres Lacal compareció esta tarde ante una dependencia policial de la localidad bonaerense de San Isidro, acompañado por su abogado defensor, quedando inmediatamente a disposición de las autoridades judiciales correspondientes para el inicio del cómputo de su pena.

El final del laberinto judicial
La detención se precipitó de manera irreversible tras conocerse el fallo de la Corte Suprema, el cual clausuró de forma definitiva la larga cadena de apelaciones y recursos de queja que la defensa del imputado venía interponiendo para dilatar el ingreso a prisión.
El derrotero judicial ya había tenido un hito fundamental en octubre de 2023, cuando el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de San Isidro dictaminó la pena de nueve años de prisión. En aquel juicio se dio por acreditado que Torres Lacal conducía su embarcación, la "Shark II", a una velocidad sustancialmente excesiva y realizando maniobras temerarias, lo que derivó en la violenta colisión contra la lancha "Madeline", en la cual viajaban el joven Manuel Storani y su madre.

Con la ratificación del máximo tribunal del país, la sentencia adquirió la condición de cosa juzgada, activando la orden de detención que el imputado decidió acatar presentándose por sus propios medios en la seccional policial.

Una huella imborrable en el Delta
La tragedia que conmocionó al país ocurrió en las últimas horas del 31 de marzo de 2016 en el Canal Vinculación, a pocos metros del Río Luján, en la zona del Tigre. De acuerdo con las pericias que formaron parte de la causa, Torres Lacal conducía bajo un estado de total desaprensión por la vida ajena, navegando a máxima potencia en condiciones de visibilidad reducida.
El impacto fue de tal magnitud que la lancha "Madeline" quedó literalmente partida en dos. Manuel Peña, quien acompañaba a Torres Lacal, falleció en el acto, mientras que Manuel Storani, de apenas 14 años, y Ángeles Bruzzone sufrieron heridas que les costaron la vida poco después.

El valor de la persistencia
A lo largo de estos diez años, la figura de Federico Storani cobró un rol central no solo como querellante, sino como la voz de un reclamo extendido en la sociedad respecto a los peligros de la negligencia en las vías fluviales, un debate que guarda profundas analogías con los siniestros viales que recurrentemente preocupan a los santafesinos en nuestros propios corredores hídricos y terrestres.
La entrega del condenado sella un proceso donde la persistencia familiar logró sobreponerse a los tiempos de una Justicia que a menudo se percibe como esquiva. Torres Lacal pasará las próximas horas bajo custodia policial antes de ser trasladado a una unidad penitenciaria bonaerense, donde deberá comenzar a purgar la pena que los tribunales consideraron justa para una pérdida que sigue siendo irreparable.










