La falsificación de una firma es una práctica tan añeja casi como la escritura misma.

Varias personas resultaron damnificadas por esta maniobra. Cuando la tecnología es utilizada con fines malignos.

La falsificación de una firma es una práctica tan añeja casi como la escritura misma.
Desde tiempos remotos el hombre se las ha ingeniado, mediante distintos métodos o recursos, para imitar la firma de una persona, o la forma de escribir de ésta.
Así podemos mencionar desde el simple calco, o la simulación, o la falsificación, hasta otras formas de avanzada, caracterizadas por la modernidad y la tecnología.
Sobre este último aspecto debemos apuntar la existencia de un brazo robótico o mecánico que, mediante un software, es capaz de reproducir una firma con altísima calidad… y lo peor de todo, "en original".
Por estos días en los Tribunales de Santa Fe se ventila un caso de una presunta estafa (millonaria), donde varias personas podrían ser consideradas damnificadas si se comprueba que sus firmas fueron manipuladas mecánicamente.

Al respecto El Litoral pudo conversar con la Lic. Gabriela Alejandra Hernández *, quien posee una amplia y muy calificada experiencia en peritajes caligráficos.
Consultada al respecto Hernández explicó que "la reproducción de firmas mecanizadas no es una falsificación en sí. Por decir, muchos presidentes de naciones, que tienen que hacer centenares de firmas por día, usan este sistema. El que usaba Donald Trump, por ejemplo, tiene el tamaño de un tercio de un teléfono celular.
Es un sistema que permite también ser aplicado de manera remota, no sólo presencial. Durante la pandemia, la escritora Isabel Allende, por poner un ejemplo de lo dicho, estando ella en Nueva York, firmó ejemplares de libros para sus fans que estaban en Barcelona, mediante este sistema.
Los que se utilizan de manera más local (entre otras cosas porque poseen un costo ostensiblemente más bajo), son instrumentales de mayores dimensiones, mas rudimentarios, y por ende más imprecisos, lo que a su vez favorece su detección".
"Lo grave se plantea cuando esa reproducción mecanizada se usa con fines delictivos".

"Lo increíble de este sistema es que permite modificar las firmas reproducidas, a voluntad", prosiguió. "Hay que tener en cuenta que ningún ser humano puede hacer dos firmas exactamente iguales. Se parte del principio que si hay dos firmas exactamente iguales, una de ellas será falsa.
Si a cualquier persona se le dice que haga 5 veces su firma en el mismo momento, ninguna será igual a la otra. Si una coincide exactamente con otra, se supone entonces que una de ellas se tratará de un calco.
Quienes practican este tipo de maniobras mecanizadas lo saben, entonces hacen pequeñas modificaciones a través del software para que las firmas falsificadas por este sistema no se parezcan entre sí (para el caso que se haya reproducido más de una)".

"La metodología es la siguiente: Se parte de una firma auténtica (o sea, verdadera de la persona que se desea falsear), que no necesariamente tiene que ser original (o sea, puede ser una fotocopia), porque lo que en realidad se necesita es el modelo.
Una vez que se obtiene el modelo de la firma, se carga en el software, y luego se reproduce cuántas veces uno quiera.
"Hay un caso emblemático en Santa Fe donde, con este método, se reprodujeron más de una docena de firmas. Vos las observas y todas son distintas; porque la "virtud" que tiene esta manera de falsificación es que el producido (firma y/o escritura) lo podés modificar a voluntad.
Una vez que la firma está cargada en el software, la vectorizas; a través de estos vectores podés estirarla, comprimirla, inclinarla, etcétera, y puede ser a la firma entera o a partes de ella. Podés agrandar o achicar ojales, ejes, curvas, acercar distintos segmentos que componen la firma, o distanciarlos, etcétera.
En fin…un sinnúmero de recursos, que hacen que cuando mirás las 5, 10 ó 20 firmas que estás analizando y logradas por este sistema mecanizado, ninguna se parezca entre sí".
La utilización de esta metodología es añeja, pero con fines delictivos es relativamente nueva.
Antes se falsificaba a mano. En mis 34 años de profesión siempre me tocaba ver falsificaciones hechas a mano. Ahora son mecanizadas.

-¿Desde cuándo se viene utilizando esta técnica?
-Esta práctica se comenzó a advertir hace aproximadamente 5 años, al menos de manera local.
"Este tipo de desarrollo mecánico tiene su antecedente en un instrumento que se llama pantógrafo. Es un aparato que tiene brazos articulados, que copiaba un modelo escrito a escala. Pero el pantógrafo tenía un grave defecto, generalmente reproducía la firma o parte de ella, con una dirección inversa a la que presentaba la firma real.
Las reproducciones mecanizadas son una versión altamente mejorada y actualizada del pantógrafo (cuyo origen se remonta por cierto al 1600), el cual fue perdiendo vigencia atento a su rudimentariedad.
PELIGRO; El software es de acceso público, cualquiera lo puede tener.
"No se necesita de gran tecnología. Incluso una persona puede armar su propio instrumental de manera particular. Obvio que un ingeniero informático te dará pautas de armado, pero no es inaccesible para nadie.
Incluso no hace mucho había un juego para niños que estaba diseñado con este sistema. El principio era el mismo. Lo que pasa es que ahora es utilizado con fines delictivos.
-¿Se puede tomar algún recaudo?
-"Por el momento, no. Estos son mecanismos que recién los estamos detectando y analizando su producido gráfico.
Lo único que puedo decir como consejo es que nunca firmen dejando un lugar en blanco entre el texto y la firma. Siempre hay que firmar 'pisando' el texto, o sea superponiéndolo. Porque así se demostrará irrefutablemente si realmente convalidaste el contenido del texto, donde tu firma entonces tiene que ser posterior al mismo, o si te utilizaron una firma que ya estaba en el papel (abuso de firma en blanco).
Junto con mi colega la Lic. Carina Tabia (ambas disertaron recientemente sobre "Características del gesto gráfico en la falsificación por brazo robótico"), hemos observado que uno de los defectos que tiene este sistema de falsificación mecanizada, es que el brazo robotizado no puede reproducir el remate acerado de algunas firmas (que se va desvaneciendo hacia el final), pero hemos examinado firmas donde dicha terminación se ha "agregado" a mano.
Por último Hernández destacó que "este tipo de falsificaciones" tiene que tener visibilidad. Hay que darlas a conocer, porque mientras no se entere la sociedad y sobre todo aquellos profesionales que tiene que ver con el desarrollo y aplicación de justicia, tales como magistrados, fiscales, abogados, peritos, escribanos, etcétera, estas prácticas pueden proliferar de manera muy peligrosa y con pasmosa velocidad.
"Hoy arrancamos con esto, pero no sabemos con qué vamos a continuar, porque lamentablemente la "falsedad documental" -que es mi área de conocimiento, está a la orden del día, y cada vez de manera más sofisticada", culminó.
-¿Existe alguna firma segura, es decir, que sea difícil de falsificar ?
-No hay un diseño seguro para firmar. Por empezar, la firma es la creación que hace una persona, y debería acompañar los ciclos de nuestras vidas. Es decir, la firma nace con una persona (porque la crea), se reproduce (porque va sufriendo cambios naturales, que se ven reflejados en la autógrafa), y debería morir con la persona -cosa que en este país suele no suceder, porque la firma y/o escritura de una persona se sigue utilizando después de muerta- (caso palpable en muchos Testamentos Ológrafos)".
"El consejo es tratar de no cambiar permanente el modelo de firma. Porque entonces más que identidad, genera complejidad".
Se trata de mantener el modelo de firma, más allá de las variantes naturales, propias de la edad, del paso del tiempo, de las enfermedades, etcétera. Ahora, si a esos cambios naturales le sumas intencionalidad en el cambio de modelo, eso genera entonces falta de identidad, de individualización de la persona. Entonces el consejo es tratar de mantener siempre el mismo modelo, y que solo sea modificado por causas naturales, involuntarias, no intencionales", culminó
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