El Litoral / Danilo Chiapello
"Métanme preso porque sino voy a matar a una persona"
Anoche el personal que estaba de guardia en la seccional 9ª debió hacer frente a una insólita situación.
La secuencia comenzó poco antes de la medianoche cuando un joven se hizo presente en la dependencia ubicada en Facundo Zuviría y Fray Mamerto Esquiú y lanzó una escalofriante declaración: “Métanme preso porque sino voy a matar a una persona”.
Los dichos del sujeto tomaron por sorpresa a la oficial de guardia que, para colmo de males, no sospechó que todo iba a complicarse aun más.
Es que segundos después este individuo se abalanzó contra la agente con la intención de apoderarse de su arma reglamentaria.
Por fortuna, la oficial tuvo una buena reacción y, en medio de la refriega, tomó su arma y la arrojó lejos para evitar la sustracción.
Reducido
A todo esto, los compañeros de la oficial advirtieron el incidente y no dudaron en tomar cartas en el asunto, logrando reducir y esposar al joven.
Sin embargo, pese estar con sus manos esposadas, el muchacho continuó intentando agredir a los policías motivo por el cual se lo alojó en uno de los calabozos en calidad de aprehendido.
Posteriormente, se procedió a requisar la mochila de este hombre, en cuyo interior había dos caños y dos cartuchos calibre 14, en lo que se supone que corresponden a lo que se denomina una escopeta “tumbera”.
Dilema
Lo ocurrido se comunicó a la fiscal en turno, doctora Rosana Peresín, quien también quedó ante un dilema en cuanto a la calificación del hecho.
En lo que refiere a la agresión a la oficial, no hubo mayor discusión por cuanto se encuadró como “atentado a la autoridad”.
No obstante, los dichos del sujeto (“métanme preso porque voy a matar a alguien”) no configuran delito alguno.
Del mismo modo, el hallazgo de los caños y el cartucho en la mochila no aplicarían para imputarle la portación de un arma de fuego. “Por su parte, hay distintas posturas doctrinarias en cuanto a este tema”, dijeron los voceros consultados.
Así las cosas, la funcionaria del MPA dispuso que el implicado sea examinado por el médico policial. Cumplida esta parte, y ante la presunción de que el hombre tenga sus facultades mentales alteradas, se ordenó su traslado hasta el hospital Mira y López, donde proseguirán los estudios pertinentes.








