Una turista brasileña de 69 años murió en las últimas horas luego de ser atacada por un desconocido en plena avenida Corrientes, a metros del shopping Abasto. Se trata de María Vilma das Dores Cascalho da Silva Bosco, quien había viajado a Buenos Aires para acompañar a su hija, estudiante de Medicina en la Universidad de Buenos Aires.
Una turista brasileña murió tras ser atacada en la avenida Corrientes: el agresor tenía antecedentes
María Vilma das Dores, de 69 años, fue agredida sin motivo en pleno centro porteño mientras acompañaba a su hija que estudia Medicina en la UBA. El atacante fue detenido: tenía más de 20 causas penales y antecedentes psiquiátricos.

El hecho ocurrió el jueves al mediodía cuando la mujer fue agredida repentinamente por un hombre de unos 30 años, que le provocó una caída violenta y un fuerte traumatismo de cráneo. Aunque fue atendida por el SAME y trasladada con vida, falleció en la madrugada del viernes.

Una vida dedicada al servicio público
María Vilma era exfuncionaria del Tribunal de Justicia de Goiás (Brasil) y se había jubilado luego de más de dos décadas de trabajo en el Poder Judicial. Según su entorno, alternaba su residencia entre Goiânia e Itapuranga, su ciudad natal, y viajaba con frecuencia a Buenos Aires para acompañar a su hija Carolina.
En el momento del ataque, se dirigía a un banco a retirar dinero para pagar el alquiler del departamento en el que vivía su hija. “Era muy querida por sus compañeros, siempre paciente y dispuesta a ayudar”, recordó Letiére Almeida, quien compartió trabajo con ella en Brasil.

El agresor, con un largo historial penal y psiquiátrico
El autor del ataque fue identificado y detenido horas después, en Córdoba y Junín, tras agredir nuevamente a otra persona. Fue derivado al Hospital Borda. Según la Policía de la Ciudad, tenía al menos 20 antecedentes por robo, lesiones y disturbios, y había sido internado en hospitales como el Durand y el Piñero por brotes psiquiátricos.
Ahora quedó detenido acusado de tentativa de homicidio, a disposición de la Unidad de Flagrancia Este, a cargo del fiscal Caputo. La familia de la víctima exige justicia y cuestiona cómo alguien con ese historial podía seguir libre y sin contención institucional.









