Por Enrique Cruz (h)
—Se arrancó mal, Turco. ¿Te preocupa más de lo que te ocupa, parafraseando lo que dijiste luego del partido con Banfield?
—En funcionamiento, estamos igual o peor que los que están arriba, con la diferencia de que ellos ligaron lo que no ligamos nosotros. Te nombro el caso de Racing, que ganó un partido con una jugada dudosa, luego de un rebote en un tiro libre. Nosotros no tuvimos esa fortuna.
—¿Por qué dijiste que la verdadera medida recién la estás teniendo ahora?
—Por dos motivos. Por un lado, los amistosos ayudan para probar y encontrar el equipo, pero son muy distintos los amistosos a los partidos oficiales. Por el otro, cambiamos medio equipo. Esto parece paradójico, porque fue el año que trajimos menos refuerzos, pero casi todos los que vinieron están jugando. El año pasado, la mayoría de los que llegaron eran suplentes. ¿Quién jugaba?, Ricky Gómez, que vino por Oyola, y Nieto, que llegó por Tito Ramírez. En defensa jugaban Ferrero-Garcé-Goux, en el medio estaban Capurro y Rivarola, por derecha jugaba Quilez, el enganche era Bertoglio... Ahora, cinco de los seis que llegaron están jugando. Y a ellos, les sumo a Bellone.
—¿Por qué armaste línea de cuatro si trabajás bien la línea de tres?, ¿por qué Garcé de “4” y no de central?
—Está bien, acepto la crítica, me ayuda a pensar y a progresar. Pensé en lo mejor para el equipo, pero no salió. La idea era que Bellone y Rivarola jugaran bien cerquita de Ledesma, cerrados los tres para que no haya tanto espacio entre los del medio. No salió. Lo acepto como un error. Por eso vamos a cambiar.
—¿Vas a jugar con tres atrás el domingo?
—Depende de Raldes, que no está bien, ya que a Garcé no lo tengo... Los jugadores son los que te marcan el sistema. Pero para mí, lo que más importa es la actitud. Eso es lo que lleva a ganar partidos.
—Influye en eso lo psicológico...
—Hoy, el fútbol es 80 por ciento de psicología. ¿Qué diferencias puede haber entre Candia y Raldes?, poquitas, casi ninguna. Saca una ventaja el que mejor anda. La mentalidad es la que mueve al hombre... ¿Cómo influye en mí?, no sé, me tumban los resultados a mí... El viernes pasado me fui de la cancha y estuve hasta las cuatro de la mañana viendo otra vez el partido.
—Toquemos el caso Caire... ¿Qué pensás?
—Que Caire, en los partidos, no rinde ni el 30 por ciento de lo que hace en las prácticas. Lo pongo contra Patronato en el amistoso y cambió el partido, ganamos gracias a él. No le encuentra la vuelta. Se perjudica él y perjudica al equipo. Ya le pasó a Acosta.
—Otro caso parecido es el de Lucas Acosta, ¿no?
—¿Lucas?... Miren, Lucas Acosta es el mejor jugador de Colón, inclusive mejor que los refuerzos que llegaron... Por eso apunto tanto a lo psicológico, pasa por ahí, no tengo dudas.
—¿Y Soto?
—Es jugador del equipo y tiene que estar preparado para entrar en cualquier momento. Por ahí, hay chicos a los que les falta un salto de madurez, que peguen el estirón psicológico, que se planten y digan: “Acá estoy yo”.
—Es lo que nunca hizo Lucas Acosta...
—Yo sé, y lo asumo, que con los chicos soy exigente, más duro que con los grandes. Es que quiero que esto no se quede en Prediger y Bertoglio, sino que sigan saliendo cracks con proyección internacional como ellos. A veces pienso que soy injusto, pero en el día de mañana me lo van a agradecer.
—¿Por qué no lo ponés a Quilez?
—Ahora va a jugar... Lerche me preguntó hace un par de semanas por él, me dijo que había clubes de la Primera B Nacional que se lo querían llevar y le dije que ni loco lo largara.
—¿Te llegaron los comentarios de que ponés a Caire porque supuestamente lo maneja tu representante o que Quilez no quiso arreglar con el tuyo...?
—Sí, me llegaron. Y es una falta de respeto. El representante de Caire no es Cristian Grabarnig, sino que es Gustavo Moriconi, el que era arquero de Independiente. Nada que ver. Y el de Quilez no sé quién es. No me intereso por eso porque no me corresponde. Conozco a muchos porque tengo que lidiar con ellos cuando quiero a un jugador y los llamo por teléfono... Mi representante lo maneja a Fabián Castillo, y lo dejamos libre.
—¿Se ha puesto exitista la gente de Colón?
—No, ¿por qué?
—Porque algo de eso dijiste el día de la presentación de la camiseta...
—Hablé del exitismo, es cierto, pero lo que quise decir es que hay que tener humildad. A mí me parece bárbaro que la gente exija. Por eso les digo a los hinchas que el objetivo es claro: el torneo recién empieza, tengo por delante cuatro torneos, porque renové el contrato hasta el 2012 y estoy convencido de que se tiene que dar. Pero también soy consciente de que los resultados mandan. Si no soy yo el que lo saque campeón a Colón, me lo lamentaré toda la vida.
—Los dirigentes tienen un aprecio especial por vos y te respaldan...
—¿Los dirigentes?... El de Colón es un caso atípico. La comisión directiva de Colón es muy respetuosa, el presidente se fortalece en cada derrota, hablo mucho con él... En el momento en que me dé cuenta de que estoy de más, daré un paso al costado. Pero lejos estoy de esto. Hoy veo soluciones.
—¿Qué cosas te estresan?
—Las cosas futbolísticas; en mi vida estoy bien...
—Es como alguna vez dijiste, que hasta el portero te arma el equipo...
—(Risas)... Sí, es verdad... Escuchaba ayer las declaraciones de Borghi, cuando dijo que ahora hasta el pizzero le arma el equipo... Claro, él tiene una repercusión que yo no tengo, porque es el técnico de Boca y lo que dice él sale en todos lados. Pero me sentí identificado y por eso repito lo que alguna vez dije: a mí, hasta el portero me arma el equipo, ja ja...
—¿Y qué te estresa?
—Eso, lo futbolístico... A veces pienso que si en fútbol existiese la clave del éxito, todos la emplearíamos, porque es muy simple el fútbol, pero a la vez parece tan complejo... Pero aprendo de todos, ¿eh?... Escucho, leo, aprendo de las críticas, asumo mis errores, como dije en el comienzo de la charla cuando hablamos de los esquemas. Pero eso es lo que me estresa, no otra cosa... Me quedé en Colón porque estoy convencido de que en estos cuatro torneos que se vienen, se puede dar. El objetivo es salir campeón. Y resultaría muy doloroso si Colón sale campeón sin mi presencia.
El DT asume errores y explica los porqués a la gente
Antonio Mohamed: "Me lamentaré toda la vida si no lo saco campeón"
Dice que firmó hasta el 2012, porque presiente que en estos cuatro torneos se tiene que dar lo que Colón busca desde hace tiempo. “Lucas Acosta es el mejor jugador del plantel”, dijo concluyentemente.
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