Por Alberto Sánchez - Enviado especial a Cariló - [email protected]
"Durante temporada alta Cariló es un loquero por la cantidad de gente que nos visita. En cambio ahora es por demás de tranquilo. Lo único distinto en estos días es observar a los jugadores de Colón corriendo, caminando o andando en bicicleta por la calles del lugar", manifestaron Gladys y Alberto, habitantes desde hace muchos años de este verdadero paraíso situado 120 kilómetros al norte de Mar del Plata y a sólo 11 de Pinamar, otro lugar clásico en la Costa Atlántica.
Y es verdad lo que decía esta particular pareja, porque el que escribe fue testigo, al acercarse al Hotel Talara, sitio donde reside la delegación rojinegra, de observar a parte del plantel trasladarse a pie por sus sinuosas calles, y pocos metros después, el "Chino" Garcé y "Pirulo" Rivarola salían del hotel a recorrer las arterias arenosas en bicicletas todo terreno como uno de los duras ejercitaciones dispuestas por el preparador físico del Club Atlético Colón, Gabriel Macaya, quien dialogó con El Litoral de manera exclusiva.
-¿En qué momento de la pretemporada estás Gabriel?
-Estamos haciendo un control permanente y un monitoreo cardiológico minucioso, haciendo cada uno de los ejercicios y los entrenamientos bajo niveles de frecuencia y de fatiga, de acuerdo al diagnóstico que hemos obtenido en las evaluaciones hechas en Buenos Aires, y sabiendo las capacidades condicionales de cada uno. Como habrás observado, estamos diferenciando los grupos, y a veces trabajando en forma sumamente individualizada, tenemos gente en el cuerpo técnico, en cuanto a cantidad y calidad, como para ir observando y acompañar estos trabajos.
-¿Y cuál es la respuesta de parte de ellos?
-Hasta el momento la respuesta es óptima y en algunos casos está por encima de lo que en principio habíamos calculado, han respondido muy bien a cada una de las consignas que se les ha emitido, aunque básicamente lo que uno puede evaluar en estas instancias es el recupero, o sea el proceso de recuperación en lo sucesivo a partir de los estímulos, y el día a día en cuanto a su evolución.
Cariló, lugar indicado
Sentados a la mesa del gran comedor del hotel, Macaya siguió respondiendo el interrogatorio.
-Se sabe que lo físico es fundamental en una pretemporada, ¿hay algo más que se logra en estos días alejado de todo y de todos? (Menos de nosotros...)
-Uno de los axiomas de un trabajo de pretemporada es el que dice que lo fundamental es trabajar en la cohesión grupal, sobre lo que es el sociograma interno, la participación de cada uno y la detección de aquéllos líderes que puedan surgir y que pueden ayudar a estimular al grupo. Estamos en la casa de Gran Hermano. Los responsables estamos en todo momento y todos los días con ellos, sabemos cuáles son las maniobras y el compromiso en condiciones de descanso, de recuperación, de trabajo o de participación en cada uno de los trabajos que, en algunos casos no son físicos pero sí sirven para la motivación de todo el equipo.
-Ya hace bastante tiempo que trabajás con ellos, pero es la primera pretemporada, ¿te sorprendió algo hasta acá?
-La verdad es que nos estamos desayunando con algunas sorpresas que realmente son gratas y positivas, y eso tiende a estimular y potenciar lo que nosotros queremos, que es solidificar el grupo haciendo una conjunción granítica y así poder elaborar cualquier proyecto deportivo.
-Yendo al lugar elegido, que lo conocías de antes, ¿qué te ofrece Cariló para las estas tareas?
-En principio, Cariló tiene el terreno adecuado para este trabajo, superficies absolutamente recomendables para la gran sumatoria de impactos que se generan a través de la carrera, la posibilidad de realizar tareas en distintos tipos de arena, con distintas densidades de absorción (más o menos dureza), o la posibilidad de hacer potencia en médanos importantes en longitud y profundidad. Además nos prestaron el campo de golf para el desarrollo de distintos trabajos de tipo aeróbico. Por otra parte, también podemos ocupar el complejo La Herradura, que tiene un piso que hasta los campos de copa del mundo envidiarían.
-Eso es una ventaja teniendo en cuenta la prevención de lesiones, ¿no?
-Por supuesto, es una ventaja para el jugador ya que se achican las posibilidades de que aparezcan lesiones de tipo articular y tendinoso, ahorrando esa dolencia que demora los procesos de recuperación y que a veces impide que se pueda progresar en el entrenamiento siguiente. Además, nos da la posibilidad, más allá del clima que nos está acompañando, de poder dar al jugador el mejor escenario y la más amplia diversidad de lugares para que a su vez se pueda trabajar más motivado, conociendo un lugar realmente precioso.
Quejas típicas
-¿Escuchaste algunas quejas de parte de los muchachos?
-Y... las quejas típicas de todo trabajo de pretemporada. Pero, en realidad, el jugador sabe y entiende muy bien que más allá de que estos trabajos son más que nada físicos, lo que buscamos es solidicar al equipo para obtener los mejores rendimientos. En el contexto de una pretemporada a veces se hace difícil que se puedan subdividir los grupos o que se trabaje en forme individual. Pero en general, los jugadores saben y entienden que esto es beneficioso sólo para ellos.
-Un partido está confirmado para la semana que viene, ¿eso supone algún cambio en relación a lo que vienen haciendo?
-Sí, el amistoso está previsto para el martes que viene (el rival será Olimpo de Bahía Blanca), así que la próxima semana comenzaremos con los trabajos de relación puramente integrada y futbolística vinculada a lo que Leo y el equipo va a buscar a futuro.
-Quizás se concrete otro cotejo antes de regresar a Santa Fe, ¿cuándo sería eso y qué pasará luego?
-El trabajo en Cariló culmina el fin de semana que viene. La idea es jugar el 20, nosotros regresamos el 21. Luego el plantel tendrá un pequeño descanso como para que decanten todo lo que vinieron trabajando y poder sumar a partir del lunes, un plan más relacionado a lo futbolístico.




