En Paraguay, algunos hinchas de Cerro Porteño siguen manifestando su enojo porque el "Chelo" Marcelo Estigarribia se puso la camiseta de Olimpia. Eso fue el año pasado, en pandemia. "Como no tengo redes sociales, no me entero de nada. No salgo a bares ni restaurantes. Entreno, juego y me dedico a mi familia", cuenta en un mano a mano exclusivo con El Litoral.
Esa humildad del "Chelo", a los 34 años, no va de la mano con alguien que en el ropero y vestidor tiene colgadas las camisetas de Juventus, Sampdoria y Atalanta, entre otros varios clubes. Sin embargo, reconoce que se enamoró de la ciudad y de Colón.
La pandemia, claramente, rompió el romance en Santa Fe. "Me senté con Vignatti, arreglamos en un segundo la deuda pero nunca hubo nada para seguir. Sé que Eduardo me quería, pero terminamos muy bien... como corresponde".
Esa post pandemia fue crítica. "Yo quería jugar, quiero jugar, me encanta jugar. Mi señora estaba embarazada de la última niña y Uruguay no tenía contagios. Entonces, me fui a Maldonado, cuatro meses hermosos en Punta del Este".
Luego de ese polémico (para la gente y las redes) sí a Olimpia, siendo formado en Cerro, llegó sobre la hora el fichaje en Sol de América, por entonces dirigido por Pumpido.
"Juan Pablo me sorprendió, en lo humano y en lo profesional. Donde vaya, le irá bien; es buena gente y tiene todo el tiempo a su favor", dice acerca de "Juampi".
"Yo no jugué tanto ni fui tan importante en Cerro como para que se enojen por ir a Olimpia. En realidad, si un club me marcó después de Juventus... ése fue Colón", confiesa "Chelo". Al toque cuenta que, escapando de los contagios en Argentina, dejó muebles y pertenencias en Santa Fe. "Me tiene todas las cosas una familia amiga", agrega.
Estigarribia reconoce, tres años después, que lo de La Olla en esa Final Única no tiene explicación. Y dice que el 4 de junio de 2021, cuando Colón fue campeón del fútbol argentino, lo sintió como algo propio.
384 partidos son los que jugó el "Chelo" Marcelo Estigarribia como profesional. Con la sangre y luto, completó 88 partidos y 6 goles. A los 34 años y con la camiseta de Sol de América, está impecable.
"Barrio Transporte", "Roma", "Zona Norte", "Chalet", "Los de Siempre", algunas de las banderas donde se ubicaron los casi 1.500 hinchas sabaleros en La Nueva Olla de Asunción del Paraguay. Unos 30 hinchas de Colón fueron demorados por consumir alcohol. Había testeos en el ingreso previo al sector visitante.
Horacio Ruiz y José Gueli son dos viejos sabaleros de la primera hora. Tanto que, ahora en este viaje, vienen con los pibes. Y avisan: "La gloriosa '99 de El Quillá, la del Facu Garcés".
En el caso de los "veteranos" (no por DNI pero sí por tantos años de militancia sabalera), ahora asumieron la "locura" junto a Carlitos Fertonani, la "Vaca" Malqui y otros tantos de "refundar" el básquetbol sabalero. No sólo jugar un torneo profesional (en este caso la Liga Argentina) sino todas las inferiores. Eso sí, no se perdieron por nada del mundo la vuelta a La Olla.
Sin dudas, tal como se esperaba, a la multitud la llevó Cerro Porteño en La Nueva Olla (25.000 aproximadamente) y a Colón le dieron un "pedacito" de este estadio inolvidable para los sabaleros.
"Esta vez, ellos son más y nosotros gritando contra todos. Muy distinto de 2019, pero no pasa nada. El trago amargo ya pasó: volvimos a La Olla con la estrella de San Juan", comentaban los hinchas de Colón que llegaron a Paraguay para este cruce copero.
Si uno considera lo que costaba el ticket (30 dólares) para entrar a la cancha de Cerro Porteño en el sector sabalero con esos 2.000 lugares, además del viaje, un promedio de dos noches de hotel y las comidas, realmente el esfuerzo del bolsillo de cada sabalero que pisó Asunción del Paraguay fue más que importante desde el bolsillo. "Nada que ver cuando vinimos en el 2019", confesaban.
Ni bien terminado el partido, Colón se volvió en su avión charteado a Sauce Viejo, donde estaba todo coordinado para esperar a los sabaleros. Si bien la idea de cuerpo técnico y dirigentes pasó por priorizar el descanso de quienes corrieron en La Olla, Julio César Falcioni tendría la decisión tomada de rotar y cambiar, como pasó en Rosario, a la mayoría de los once. Contra Independiente, su ex club, el "Emperador" quiere un Colón fresco y rapidito.
La camiseta blanca de Kelme, que se estrenó para Colón en este cruce de Copa Libertadores ante Cerro, se venderá a 9.500 pesos en la tienda on line de la marca que vistió a Colón para salir campeón. En algunos días, venta física en el propio Colón Store en la sede.