Con 108 goles en la global con la camiseta sabalera, 4 en este campeonato y la etiqueta de goleador histórico, la importancia de Esteban Oscar Fuertes en Colón está claramente explicada en números. Un delantero que, cerca de los 37 años, le dio al equipo 26 goles en 34 partidos. Y, de paso, lo “obligó” a Diego Armando Maradona para dos llamados a la Selección Argentina local: contra Panamá en Santa Fe y ahora contra Ghana en Córdoba, compromiso del que ya virtualmente quedó descartado como consecuencia del “pinchazo” de ayer.
Pasó algo increíble, que agranda mucho más su figura: cuando “Bichi” se frena, su marcador se frena aún con la pelota en juego. Y, de paso, Beligoy frenó el partido un rato a pesar de que el mismo Fuertes siguió corriendo y salió solo de la cancha para “tirarse” al lado del banco para que el “Lalo” Vega y el “Beto” Gaitán lo asistieran.
Parecía, con todo el marco en contra, un golpe duro desde lo psicológico para el equipo de Mohamed. Sin embargo, se la bancó Colón. Con Nieto embocando, con Garcé-Ferrero armando una muralla, con Rivarola rindiendo siempre. En la casa del “Capitán Piluso”, Colón escribió que “hay merienda si no hay capitán”. Sin Fuertes pero con Nieto.




