Llegó hace tres años con más dudas que certezas: porque venía de "comerse" un descenso con Arsenal y de la mano de actuaciones que no eran demasiado convincentes en el Viaducto de Sarandí. Sin embargo, los tres años de Jonathan Bottinelli fueron de lo mejor que Unión logró generar en modo "refuerzo" en los últimos mercados de pases. No sólo por lo que se consiguió (festejar en los clásicos, clasificar por primera vez a una copa continental, volver a jugar otra Sudamericana y lo último: eliminar al poderoso Mineiro de Brasil en su propia cancha), sino por lo que el ex River, San Lorenzo y Arsenal transmitía a su edad como verdadero "faro" para los chicos de las divisiones inferiores.
"Era un ejemplo en todo, el primero en llegar y el último en irse. Te hablaba, ubicaba adentro y afuera de la cancha; siempre estaba preguntando qué pasaba si veía a alguien con un problema. La verdad, nos asombró a todos", cuentan los chicos que seguirán ahora sin "Botti" en el actual plantel de Juan Manuel Azconzábal. La realidad es que para el nuevo DT nunca fue Bottinelli de su agrado. Y así lo hicieron saber los dirigentes con la propuesta "obligada" porque era el capitán del barco: menos tiempo de contrato y muchísimo menos dinero. Se terminó apagando solita la pequeña llama de esperanza.
Hasta último momento (hace algunos días subió a redes sociales fotos con todo el ropaje tatengue), envió señales que quería seguir, aún con una propuesta de Rosario Central arriba de la mesa desde hace diez días cuando lo llamó el "Kily" González. Acaso fue ésa, la gran diferencia: en Central siempre lo buscó el DT; en Unión nunca fue prioridad para el "Vasco".
"Quería agradecer a todo el pueblo Tatengue por el cariño y el reconocimiento que me han demostrado durante estos 3 años que quedarán marcados en mi corazón. No es un adiós, sino un hasta luego. Seguramente nos volvamos a reencontrar en una próxima etapa Vamos Tate", fue la despedida ayer del propio Bottinelli en sus redes sociales. La misma se llenó de muestras de solidaridad y agradecimiento de parte de los hinchas de Unión.
Además de los clásicos y las copas, desde que Jonathan Bottinelli llegó en 2017 de la mano de Leonardo Madelón, disputó 82 partidos y marcó dos goles. Pero, a su vez, logró potenciar primero al cafetero Yeimar Pastor Gómez Andrade y luego al pibito Franco Calderón. El colombiano dejó la friolera de 1.7 millones de dólares y el "Melli" es la gran figura a transferir en los próximos años. Todo ese valor agregado también vino en la llamada "Era Bottinelli" en Unión.
Una pena en todo sentido, máxime apuntando que Unión arrancará la post pandemia queriendo visibilizar a jugadores como Gerometta, Blasi y los hermanos Calderón, todos canteranos con excelentes condiciones, pero con muy poco rodaje. Para todo ello, lo ideal hubiera sido que siga Bottinelli.
"El promedio es de 24 años", dice el PF
Jorge Funes, el flamante preparador físico de Unión, expresó por Radio Gol 96.7 que "estamos ante una situación única e irrepetible, que un deportista de elite estuvo cinco meses sin entrenar. Por lo cual la heterogeniedad será muy alta, en este caso hubo una ventaja que el profe Hugo (Díaz) hizo un trabajo excelente en el mantenimiento de la condición de base que era lo único que se podía hacer. Porque desde el punto de vista de la competencia no había posibilidad de desarrollar nada".
En cuanto al promedio de edad del plantel y su incidencia con la puesta a punto, explicó: "El promedio es de 24 años, sin contar a Nery Leyes que todavía no está entrenando. Es muy difícil hacer un balance general, y a veces la edad no tiene que ver con la puesta a punto. Por ejemplo en el caso de Bottinelli que mencionaron es un excelente profesional y quizás está en forma más adecuada que un chico de 24 o 25 años. La edad no es garantía que estén mejor preparados".
"Estamos trabajando en grupos de seis jugadores, tal cual el protocolo que nos dio AFA el predio de Casasol tiene todo lo que un futbolista necesita para desarrollarse. Primeramente nos enfocamos en hacer una readaptación motriz tomando dos valencias generales como la fuerza y la resistencia. Y después empezar a vincularnos con la competencia, con el desarrollo del juego, pero para eso necesitamos que se libere el protocolo".
Finalmente, de su llegada al club indicó: "En cierta medida me sorprendió, es algo que no esperaba. Yo estaba muy vinculado a un entrenador (Sergio Lippi) y tuve propuestas para ir a trabajar a Chile pero por cuestiones personales no pude ir. A Juan (N.de R.: por Azconzábal) lo conozco porque somos de la misma edad, pero la verdad que la propuesta me tomó por sorpresa", sentenció Funes.