No existe ninguna certeza de cuándo arrancará el fútbol ni tampoco de lo que pasará con aquéllos equipos que deberán llegar al país para jugar los partidos internacionales. La situación y la voz de alerta que ha dado no sólo uno de los voceros que tiene la dirigencia de Afa -Nicolás Russo- sino el propio Alberto Fernández, sólo agrega incertidumbre al inicio del campeonato (con fecha prevista para el último fin de semana de setiembre) sino también se convierte en un obstáculo para aquellos equipos que tienen que competir en forma internacional.
El punto de partida lo tendrán los equipos de la Libertadores, que deberán jugar en dos semanas. Pero también los de la Sudamericana, porque si por alguna razón se llega a dejar sin efecto la aprobación del corredor sanitario (que permite la llegada de delegaciones extranjeras y el retorno de las nacionales sin necesidad de realizar la cuarentena) que el Gobierno Nacional efectuó la semana pasada, se complicará la realización de partidos en nuestro país.
Ya en Unión se evalúa la posibilidad de que se tenga que jugar de "local" en el exterior, lo cuál provocaría un grave inconveniente en todo sentido, no sólo económico. En ese caso, la realidad hoy indica que ese plantel que primero jugará de "local", después tendrá que trasladarse al país en el que se haga de visitante y cuando regrese, deberá guardar cuarentena. En consecuencia, planteando el peor de los panoramas desde lo sanitario, habrá que pensar en un plantel que se irá y en caso de continuar en competencia tendrá que retornar al país en el que elija jugar de "local" sin regresar al país. Todo un trastorno..
A favor, lo que tiene Unión es que faltan casi dos meses. "Nosotros estamos expectantes. Todavía no hablamos nada porque lo único que vemos firme es que las copas internacionales se reanudan sí o sí. O sea, vemos con más firmeza que se jueguen la Libertadores y la Sudamericana, a que se juegue el torneo local", señaló a El Litoral una fuente cercana a la dirigencia tatengue.
En el caso de que la situación no mejore y que se tomen determinaciones que luego no se reviertan -por ejemplo la de dejar sin efecto el corredor sanitario aprobado la semana pasada- se empezará a pensar de qué manera armar la logística para competir en la segunda fase de la Sudamericana, donde además del premio (a Unión le corresponden 375.000 dólares), el club cobrará un dinero para afrontar los gastos de contratación del charter para viajar al lugar de disputa del encuentro de visitante.
En este marco de incertidumbre, Unión tiene que pensar que algo va a jugar en lo que resta de este año. Lo ideal sería que pueda jugarse el torneo local (todos se aseguran 11 partidos como mínimo y sin contabilizar para los promedios) y la Sudamericana (2 como mínimo). Pero la sensación que se tiene en este momento es de una falta de certeza tan grande, que nadie se anima a aventurar absolutamente nada.
De prolongarse en el tiempo la pandemia o de existir alguna restricción que obligue a los clubes que juegan la copa a tener que hacer de local en el exterior, sumado a la firme posibilidad de la llegada de Nicolás Peñailillo, Unión tendría en este tan particular 2020 dos hechos inéditos: jugar por primera vez de "local" en otro país y contar con un jugador chileno en su plantel.
A propósito del tema refuerzos, a los siete que se sumaron se van a agregar, al menos, dos o tres más. Uno sería Peñailillo y a él se sumará un marcador central y posiblemente otro volante. En este último rubro se habla mucho de Guillermo Acosta, el mediocampista de Atlético Tucumán, pero desde los clubes se niega que haya gestiones. Respecto del defensor, se han mencionado algunas posibilidades como las de Ignacio Vázquez (Belgrano) y Miguel Jacquet (paraguayo de 25 años que viene de jugar en Nacional de Montevideo), pero ninguno de los dos tienen una alta consideración.
Teniendo en cuenta que deberá suplantar a Bottinelli, se espera por algún jugador con experiencia y que venga a "ponerse la camiseta". Hubo algunos nombres que no trascendieron y que momentáneamente están descartados, pero que alguno podría reflotarse.
El delantero Matías Gallegos fue sometido a una operación de meniscos y comenzará desde este jueves una recuperación que le demandará, aproximadamente, unos 30 días para estar plenamente en actividad.
"Es jugador de selección"
Héctor Almandoz, el ex jugador de Vélez y Quilmes, es el técnico de Deportes Antofagasta, el club que dirigió Azconzábal y en el que juega el marcador lateral zurdo, Nicolás Peñailillo.
"Con respeto del profesor Rueda, Peñailillo es jugador de selección. Si la directiva está negociando con el futbolista no lo sé, el jugador sigue siendo hoy del club. Habrá que disfrutarlo y respetar a la directiva si llega alguna oferta", señaló el entrenador argentino.