Este miércoles comenzaron a remover los embalsados que quedaron atascados entre los antiguos pilotes del ex puente ferroviario, en la desembocadura de la laguna Setúbal. Los trabajos los lleva a cabo el Ejército Argentino con la asistencia del municipio. En la mañana se pudieron observar desde la orilla las tareas realizadas a bordo de embarcaciones. El operativo -que ya se realizó en oportunidades anteriores- demandará varios días.
Comenzaron a retirar los embalsados atascados en los pilotes de la Setúbal
Las tareas están a cargo del Ejercito, con asistencia del Municipio. Trabajan a bordo de embarcaciones. Pretenden mantener despejada la superficie, de cara a los Juegos Suramericanos.

“Comenzamos a remover el embalsado de camalotes”, dijo el director de Gestión de Riesgo municipal, Luis Cabal, durante una rueda de prensa ofrecida en la zona del Faro de la Costanera Oeste. Son “unos días complicados, porque el Ejercito celebrará su día el próximo viernes, pero queríamos comenzar sí o sí, para avanzar con las tareas”.
En el inicio de las tareas trabajaron este miércoles tres gomones y un lanchón del Ejercito. Este último “tiene más peso y fuerza, con lo cual logra desprender los camalotes más pesados”, dijo Cabal, quien luego detalló que en el embalsado hay dos tipos de camalotes: el ‘oreja’ y el canutillo, que es más difícil de retirar, porque se entrelazan entre sí por debajo del agua”.

"Es una gran cantidad de vegetación entrelazada", explicó Aylén Carrasco, docente e investigadora de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral (FICH UNL), en una entrevista anteriormente publicada por El Litoral. "Un muy denso colchón de plantas enredadas sobre la superficie del agua, de unos 25 o 30 centímetros por debajo de la superficie y unos 15 centímetro, arriba -contó-. Esos tallos y raíces entrelazados forman un tejido sobre el cual crecen las plantas que ya alcanzan a tener dos metros y medio de altura", describió.
Para dimensionar lo que es la maraña verde, Carrasco apuntó que los diferentes tipos de canutillos que la componen "tienen hasta 14 metros de largo", según pudieron verificar. Estos canutillos son los que conforman este tejido y lo solidifican. Así el embalsado es tan firme que no se disgrega al impactar contra los pilotes ferroviarios, en su viaje aguas abajo.

Cabal anticipó que la próxima semana “se firmará un convenio” para avanzar con dichas tareas de remoción. “Será por tres meses, para mantener limpia la laguna y el río Santa Fe”, mencionó Cabal, de cara a los Juegos Suramericanos.
En ese sentido, “trabajarán ahora en junio, pero también realizarán otra limpieza en julio y en agosto”, anticipó el funcionario. “Vamos a ir manteniendo la laguna limpia de camalotes”.
Desde el Municipio estimaron que las tareas para retirar los embalsados de la zona de los pilotes ferroviarios demandará “dos o tres días”. Luego continuarán en los otros sectores a donde también se acumularon embalsados, en la zona comprendida entre la costa este y el pilar de los puentes Colgante y Oroño.

Los militares del Ejercito se embarcan en el regimiento de los pontoneros ubicado en Santo Tomé. Esto es aguas abajo de la zona a donde realizan las tareas. Deben navegar varios kilómetros aguas arriba hasta arribar a los puentes e iniciar las tareas. “Lo que ocurrió hoy es que la niebla postergó el inicio de las tareas hacia el mediodía”, indicó Cabal. “Entonces estamos evaluando que si la neblina persiste los próximos días, retomarán las tareas la próxima semana”.
El objetivo es desprender los camalotes del embalsado por tramos, los que luego son acompañados en su natural navegación aguas abajo por los militares, para evitar nuevos atascamientos. “Pretendemos que no se atasquen ni en la toma de agua, ni en el muelle de combustibles del Puerto, ni en la zona de maniobras a donde están los silos”, dijo Cabal.

“Si repunta el río, puede ocurrir que bajen nuevos camalotes en embalsados, por eso es que pretendemos extender este operativo para retirarlos, de cara a los Juegos Suramericanos”, explicó Cabal, quien se mostró sorprendido por la reiteración de veces en las que se acumularon los camalotes durante los últimos años. “No se si tiene que ver con el bosque nativo que se formó en la Setúbal”, indicó. “Lo cierto es que debemos retirarlos, por eso extendemos el convenio en el tiempo”.






