La emblemática Fuente de la Cordialidad, uno de los símbolos más reconocibles del ingreso a la ciudad de Santa Fe por la Ruta Nacional 168, volvió a quedar fuera de funcionamiento. La particularidad es que el desperfecto se produjo justo cuando la capital provincial es escenario de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y recibe a miles de visitantes y delegaciones de distintos países que circula a diario por su entorno para ir al Yacht Club -sede- y la Costanera Este Lionel Messi.
La histórica Fuente de la Cordialidad volvió a quedar sin agua
El emblema del ingreso este a Santa Fe dejó de funcionar por un desperfecto en el motor. La Municipalidad informó que ya está en reparación, aunque todavía no hay fecha para su reinstalación. La fuente tiene casi un siglo de historia y fue restaurada integralmente en 2025.

La estructura ubicada junto a la cabecera del Puente Oroño permanece actualmente sin el movimiento de agua que durante décadas la convirtió en una de las postales de bienvenida a la ciudad.

Consultada por El Litoral sobre la situación, la Municipalidad explicó que el inconveniente se produjo recientemente. “La semana pasada se quemó el motor por un desperfecto. Ya está en reparación pero aún no hay fecha de reinstalación”, se indicó desde el municipio.
El inconveniente vuelve a poner en escena la historia de una fuente que, a lo largo de las décadas, atravesó inundaciones, traslados, restauraciones y períodos en los que permaneció seca.
Una historia que empezó en 1928
La historia de la actual Fuente de la Cordialidad se remonta a 1928, cuando fue construida en el antiguo Parque Oroño. Según la reseña histórica publicada por la Municipalidad de Santa Fe, originalmente tenía un diseño sencillo acompañado por un conjunto de seis sirenas.
En 1936, el municipio convocó al escultor santafesino Baldomero Banús, quien reformuló la obra y le incorporó el destacado conjunto ornamental que todavía la caracteriza: cuatro figuras femeninas y un ave, provenientes de la fundidora francesa Val d'Osne.

La fuente fue inaugurada en el Parque Oroño en noviembre de 1936, en un espacio de estilo europeo ubicado a orillas de la laguna Setúbal. La crónica de aquel momento relató que más de 5.000 personas participaron de la inauguración de la fuente artística.
Aquel paisaje urbano desapareció con el paso del tiempo. La gran inundación de 1966 golpeó con fuerza esa zona de la ciudad y el Parque Oroño quedó severamente afectado. La fuente fue retirada y permaneció guardada durante años.
Del Parque Oroño al ingreso a Santa Fe
En 1978 se decidió recuperar la antigua estructura. El artista Roberto Favaretto Forner participó de la restauración y, al año siguiente, la fuente fue inaugurada nuevamente en su actual emplazamiento, en el acceso este a Santa Fe, junto al Puente Oroño.
Fue entonces cuando recibió el nombre con el que los santafesinos la conocen hasta hoy: Fuente de la Cordialidad, en alusión al antiguo lema de la ciudad, “Santa Fe, ciudad cordial”. La Municipalidad señala 1979 como el año de inauguración de la restauración y del nuevo emplazamiento, realizado con participación de Favaretto Forner y de la empresa TECSA.

La decisión de trasladarla transformó también su significado. De ser el corazón ornamental de un paseo junto a la laguna pasó a convertirse en una suerte de portal de bienvenida para quienes llegan a la capital provincial desde el este.
En 2006 tuvo una intervención durante la intendencia de Martín Balbarrey, en el marco de trabajos de parquización. Pero durante años volvió a deteriorarse y a permanecer sin agua.
Doce años sin funcionar y una restauración en 2021
Uno de los momentos más recientes de recuperación llegó en 2021. La fuente llevaba alrededor de 12 años sin funcionar cuando la Municipalidad de Santa Fe, durante la gestión de Emilio Jatón, encaró una restauración integral.
Los trabajos incluyeron la instalación de un nuevo sistema eléctrico de alimentación, la reparación completa de la bomba y de los tableros eléctricos, la restauración de los elementos ornamentales, una limpieza profunda y el sellado de grietas en el fondo de la fuente. También se recuperó la escultura de hierro ubicada en la parte superior.

La fuente volvió a funcionar en noviembre de ese año. El intendente Jatón había resumido entonces el objetivo de la intervención: “La Fuente de la Cordialidad estaba rota, quebrada, sin funcionar desde hacía 12 años. Un día nos propusimos ponerla en funcionamiento, ponerla en valor y eso fue lo que hicimos”.
El trabajo de restauración patrimonial también permitió recuperar detalles que habían sufrido el paso del tiempo. El restaurador Eduardo Gómez, quien intervino en aquella puesta en valor, contó a El Litoral que la parte superior, donde se encuentra el ave que corona la fuente, nunca había sido restaurada.
La última restauración fue en 2025
Pero la historia de reparaciones no terminó allí. En junio de 2025, la Municipalidad volvió a intervenir la fuente con una nueva restauración integral.
En aquella oportunidad se limpiaron las conexiones y la cañería interna, se reparó el sistema eléctrico, se reemplazó completamente la bomba hidráulica y se reforzó estructuralmente la sala de máquinas. También se refuncionalizó el mecanismo de impulsión y dispersión del agua, además de pintar e impermeabilizar la mampostería del pilón.
El trabajo tuvo además un fuerte componente patrimonial: se hidrolavó la estructura ornamental, se restauró el ave ubicada en la parte superior y se repararon y acondicionaron las esculturas y ornamentos.

En ese momento, el municipio anunció incluso un esquema de mantenimiento periódico de los motores. El secretario de Ambiente, Guillermo Ferrero, explicó que la fuente no permanecería encendida las 24 horas y que “cada 10 días se van a parar los motores para realizarles un mantenimiento”.
La restauración de 2025 fue presentada como parte de una política de recuperación de fuentes y monumentos históricos de la ciudad. La fuente volvió entonces a funcionar plenamente y recuperó su tradicional presencia en uno de los accesos más transitados de Santa Fe.
Un símbolo que se apagó en un momento particular
Ahora, poco más de un año después de aquella última restauración, la Fuente de la Cordialidad vuelve a estar seca.
El desperfecto ocurre, además, en un momento particularmente significativo para Santa Fe. Desde el sábado 12 de septiembre se desarrollan los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, una competencia que reúne a más de 4.000 atletas de 15 países y que tiene a Santa Fe, Rosario y Rafaela como principales sedes.
La capital provincial atraviesa así jornadas de intenso movimiento turístico, deportivo y comercial, con delegaciones, visitantes y santafesinos recorriendo sus espacios públicos y sus principales postales.

Y entre esas postales está precisamente la Fuente de la Cordialidad, ubicada en uno de los principales accesos a la ciudad.
Por ahora, el municipio confirmó que el motor quemado está siendo reparado, pero no pudo precisar cuándo volverá a instalarse. Mientras tanto, el histórico conjunto escultórico permanece allí, en el mismo lugar al que llegó hace casi medio siglo, como testigo de una historia que comenzó en el viejo Parque Oroño y que, una vez más, espera volver a tener agua.








