De la redacción de El Litoral
á[email protected]
Desde hace varios días, una gran cantidad de peces de distintas especies apareció muerta en la orilla de la Laguna Setúbal. En principio las autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente de la provincia descartaron que la causa sea un fenómeno de contaminación y adujeron que se debió a las bajas temperaturas que se registraron en la zona.
El fenómeno se extiende a gran parte de la costa ribereña. Mojarras, pacúes, manduvies, tarariras, surubíes, machetes y chafalotes son algunas de las especies que yacen en lugares puntuales, desde Helvecia hasta Rosario. El subsecretario de Recursos Naturales de la provincia, Ricardo Biasatti, explicó que “la mayoría de los ejemplares son juveniles, viven asociados a la superficie y ya deberían haber emigrado hacia el norte”.
En función del muestreo tomado tanto por la Delegación Norte como por la Sur de la Secretaría, se concluyó que “han sido afectados por la ola de frío que se registró en la zona en las últimas semanas”, agregó.
Según Biasatti “llama la atención que estos ejemplares juveniles aparezcan muertos cuando en realidad uno presumía que ya deberían estar buscando latitudes un poco más al norte”.
(Lea la nota completa en la Edición Impresa)






