Milagros Cuenca: por una salud con perspectiva de derechos
Desde el traslado en 2019 hasta la nueva impronta que trajeron la ley de IVE y la de los 1000 días; desde el inicio de la pandemia y la incertidumbre inicial hasta la promoción del trabajo saludable puertas adentro, la directora del Iturraspe aboga por la "clinicalización" en la atención para prácticas seguras y de calidad. Además llama a favorecer "infancias cuidadas y libres de violencia".
Pablo Aguirre Médica obstetra y Máster en Mastología. Milagros Cuenca tiene 36 años y asumió el 5 de enero como directora del Hospital J. B. Iturraspe.
Milagros Cuenca asumió como directora del Hospital J. B. Iturraspe el pasado 5 de enero y un día después dialogó con la prensa sobre sus objetivos al frente de ese efector de salud que funciona, desde octubre de 2019, a la altura de Blas Parera al 8300. La médica obstetra formó parte del equipo que trabajó en el traslado del hospital, muy poco tiempo antes del cambio de gestión provincial y apenas unos meses antes de que se declarara la pandemia por Covid-19.
Por eso, en esta charla con El Litoral se cruzan pasado (el desafío de reubicar un centro de salud de tal importancia), presente (una tercera ola de coronavirus que obliga a reestructurar en forma permanente funciones e infraestructura) y futuro, con propuestas que se centran en una mayor humanización del trabajo puertas adentro con el propio personal, y afuera, con la atención de pacientes. Hay puntos en común entre las tres líneas: la humanización del trato, la creación de espacios de confianza para el personal, el desafío que involucra la aplicación de la Ley de interrupción voluntaria y legal del embarazo, ejercicio de derechos sexuales y reproductivos y la oportunidad que trae la Ley de los 1000 días.
Master en Mastología, Cuenca se entusiasma cuando detalla los proyectos que continúan y aquellos que se abren paso con el nuevo año. Y lo hace con un acento imposible de ignorar: es correntina, en su provincia estudió Medicina, a Santa Fe vino a hacer su residencia "y no me fui más; Santa Fe se volvió mi casa y me quedé", sonríe.
Cuenca sucede a Francisco Villano en la dirección del Iturraspe y está acompañada en la gestión por Adrián Berdini como subdirector.
"La mudanza (desde bulevar y Avenida Freyre al norte de la ciudad) requirió una planificación en la atención de pacientes que estaban en todas las líneas, también en Terapia Intensiva y Neonatología. Entonces significó preparar cada uno de los equipos de trabajo para el traslado: fue un desafío inmenso, pero salió muy bien".
Luego llegó la pandemia "y con ella hubo que enfrentar los miedos, tomar conciencia de que somos la primera línea de atención, y todo ello implicaba saber cómo cuidarnos, cómo cuidar a los pacientes, y hacer una evaluación permanente de la forma de trabajar".
"Estoy orgullosa de mis compañeros de trabajo porque pudimos resolver desafíos muy importantes. También entendemos que esto importa un deterioro por el estrés laboral tanto en la práctica como en las relaciones interpersonales. Y eso para nosotros es importante".
- ¿Cómo se está trabajando puertas adentro en el tema de salud mental del personal?
- El año pasado se hicieron capacitaciones que nos aportaron más herramientas. Este año se está trabajando este aspecto con el equipo de salud mental, con el objetivo de profundizar la creación de un espacio seguro en el que todos puedan expresar sus dificultades. Desde Nación llegó el programa de Gestión en Riesgos Psicosociales en el Trabajo y Promoción del Trabajo Saludable, y es fantástico.
La gran meta para este año es fortalecer al trabajador de salud y que se sienta más seguro, sin descuidar la atención de los usuarios.
Fernando Nicola No duerme. El nuevo hospital Iurraspe no descansa. Allí los sanitaristas atienden las 24 horas las demandas de toda la población del norte de la ciudad y las localidades cercanas.
No duerme. El nuevo hospital Iurraspe no descansa. Allí los sanitaristas atienden las 24 horas las demandas de toda la población del norte de la ciudad y las localidades cercanas. Foto: Fernando Nicola
Todos los derechos
- Cuando te presentaste a la prensa hiciste hincapié en la necesidad de trabajar en salud con una perspectiva de derechos. ¿Qué propuestas traés para tu gestión?
- Yo ya estaba en gestión, en apoyo de la del Dr. Villano y quiero fortalecer lo que aportaba que es esta perspectiva de los derechos, sobre todo atravesados por mi especialidad en la línea de cuidados de personas gestantes. Este año tenemos el desafío de darle continuidad a esa atención integral aplicando la Ley de los 1000 días que propone cosas maravillosas porque viene a asegurar una atención y un cuidado tanto para las personas gestantes como para la primera infancia. Aquí se involucran muchos aspectos, no sólo la atención biológica y del cuidado sino también en la manera de entender que la salud se torna en un ambiente social, económico y cultural. Nos encontramos con una comunidad muy diversa y cuando atendemos en salud no podemos exigir que el otro sea igual a nosotros. Pero para llegar a los pacientes hay que conocerlos y lograr que se sientan seguros.
Más allá de nuestros propios valores como agentes de salud, esta ley nos da más herramientas para lograr una mejora continua, no solo desde la tecnología y la medicación sino en la forma de llegar a la otra persona.
- Además de la ley de los 1000 días, el Iturraspe es uno de los hospitales de referencia de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) que se aprobó el mismo día, a fines de 2020.
- Ya cuando era residente tenía claro que las personas tienen que tener libertad para decidir. En ese momento había una ley que habilitaba algunas prácticas. El personal de salud también es humano y tiene sus propios límites y sus barreras, ajustadas de las construcciones sociales, pero debe cumplir con la ley, lo cual desde la gestión genera el desafío de trabajar colectivamente más allá de las posturas particulares y dar lugar a estos procesos de manera colectiva.
En el hospital funciona un equipo interdisciplinario para usuarias, llamado consejería en salud sexual reproductiva y no reproductiva, donde se habilita el espacio de escucha activa para las usuarias. La unidad esta integrada por profesionales de salud en psicología, servicio social y medicina. Representan diferentes disciplinas y cada una tiene una impronta distinta. En ese equipo se discuten los procesos y a partir de ese trabajo se posibilita una práctica segura dentro del hospital, reevaluando todo el tiempo cómo hacer el acompañamiento. Nos encontramos con algunas realidades sociales muy tristes y de una gran vulnerabilidad. Desde nuestro hospital nos queda claro la importancia de la educación sexual integral.
- ¿Qué cambió a partir de la ley? ¿Las personas gestantes tienen más conocimiento de cómo actuar si deciden interrumpir su embarazo?
- El hospital debería funcionar con pacientes derivadas. Cada usuaria debería concurrir a su centro de salud, hacerse los controles y acceder a formas de evitar el embarazo si no desea gestar. Y si ocurre esta instancia de un embarazo no deseado, poder elegir qué hacer. Aquí todas las situaciones son abordadas de la misma manera, en equipo, adaptándonos a las edades de quienes llegan, desde niñas hasta mujeres adultas ya en el rango perimenopáusico. Y articulamos hacia adentro de manera interdisciplinaria y hacia afuera desde la intersectorialidad (con Niñez, Mujer, etc). Pero cada caso es muy particular y el objetivo es que esta instancia sea lo más amigable posible y que ocurra un aprendizaje del autocuidado.
- Me decías que por tu especialidad el área de Maternidad es tu "zona de confort".
- El sector perinatológico integra la atención del comienzo de la gestación al nacimiento. Neonatología aumentó su capacidad y de 8 unidades para terapia intensiva pasamos a 24. Eso nos da la capacidad de atender a prematuros de hasta 500 gramos con un alto nivel tecnológico, profesionales preparados y un sistema de residencia para alojar a las madres que están al cuidado de sus bebés.
Este año estamos implementando con más firmeza dos aspectos más: la ley de los 1000 días como ya mencioné, y el duelo perinatal. Siempre se acompaña esa instancia con un equipo interdisciplinario y profesionales de salud pero a la vez tenemos un equipo de clínica ampliada, psicóloga y servicio social que junto a profesionales de la salud acompañan ese momento.
Una atención integral
- Fuera del área de obstetricia y ginecología, ¿cuáles son los objetivos en esta etapa?
- El hospital tiene el proyecto de seguir avanzando con la clinicalización. Parte de las prácticas seguras hablan de que los pacientes requieren una atención integral, no solamente por la afección que los trajo al hospital. Por ejemplo, si una persona llega con un cuadro agudo que requiere una cirugía pero, cuando se indaga, se encuentra que tiene hipertensión, diabetes u otras afecciones, la idea es que ese evento (el cuadro agudo) sea una oportunidad para evaluar todo lo demás.
En ese aspecto también está presente la salud mental. Todas las personas acumulan experiencias que son vividas de distinta manera y tienen sus propios duelos y tiempos. Esto trasciende los géneros y las edades y es fundamental que ese aspecto también sea evaluado. Tenemos un gran equipo de salud mental y la idea de seguir creciendo.
Apertura
Otro objetivo para este año es trabajar en el Hospital Iturraspe con las comunidades: "el Covid nos va poniendo frenos pero esto lo traigo desde mis raíces. Tenemos culturas diversas que nos dan mucho aprendizaje acerca de nuestras prácticas", dice Milagros Cuenca. Mientras tanto, al Iturraspe llega en ocasiones Gladis Jara, intérprete qom con base en el centro de salud de Las Lomas para mediar entre pacientes de su comunidad y profesionales de la salud. Y también hay un equipo que oficia de intérprete para pacientes sordos.