Rescate a tiempo en la costa: una guardavidas evitó una tragedia en la playa de Rincón
La rápida actuación de una socorrista salvó la vida a una niña. Fue el sábado en el tradicional balneario Luis Beney. Piden que los padres acompañen a sus hijos. “Estos casos son más frecuentes de lo que se piensa”, advirtió el guardavidas Sergio Berardi.
La tarde del sábado transcurría con normalidad en la costa de San José del Rincón cuando un episodio inesperado encendió la alarma entre quienes disfrutaban del río. Una menor de edad que se bañaba sola comenzó a ser arrastrada por la corriente en un sector señalizado con boyas, sin que las personas cercanas advirtieran que estaba en peligro.
Quien sí detectó la situación fue la guardavidas Romina Galeno, que desde su puesto observó que la niña ya no podía sostenerse por sus propios medios y que la corriente la alejaba de la zona segura. Sin dudarlo, ingresó al agua y nadó hasta alcanzarla.
Según se informó, la menor había ingerido una importante cantidad de agua, lo que obligó a realizar maniobras y asistirla tras el traslado hasta la orilla. Ya fuera del río, lograron que tosiera y expulsara el agua acumulada hasta estabilizarla.
La tensión se disipó cuando se comprobó que la niña estaba fuera de peligro. En la playa, testigos comenzaron a aplaudir mientras se intentaba ubicar a su madre, quien llegó minutos después. Posteriormente se realizaron las actuaciones correspondientes para dejar constancia de lo ocurrido.
Pedido a los padres
Desde el cuerpo de guardavidas, otra integrante del equipo manifestó preocupación por la reiteración de situaciones similares y recordó la importancia de la supervisión adulta constante en espacios acuáticos, especialmente cuando se trata de menores.
En el mismo sentido, desde el Sindicato de Guardavidas indicaron que este tipo de hechos “son más frecuentes de lo que se piensa”, dijo el guardavidas Sergio Berardi. “Rescates de estas características se dan todo el tiempo, ahí mismo, en Rincón, hubo otro similar hace una semana atrás”, agregó.
El episodio ocurrió en el balneario Luis Beney, que en la actual temporada presenta condiciones particulares: una playa con sectores de barrancas por fuera del boyado -a donde está prohibido ingresar, pero lo hacen- y zonas donde la corriente genera remansos y canaletas que pueden sorprender incluso a nadadores experimentados.
Salvamento. Los guardavidas son clave para evitar una tragedia. Archivo.
“Con los menores, lo que sucede es que se descuidan los padres y ocurren estos casos”, dijo Berardi, “lo que pasa que en esa playa en particular, en la que hay mucha corriente (río Ubajay), se torna un poco más peligroso, y más cuando está bajo porque se encajona y la corriente es mayor”.
El balneario Beney es uno de los espacios recreativos tradicionales de la costa rinconera y forma parte de la vida veraniega de la región desde hace décadas. Ubicado sobre la ribera del río, fue creciendo junto con el desarrollo turístico y residencial de San José del Rincón, que pasó de ser un destino de quintas y casas de fin de semana a convertirse en una ciudad costera con intensa actividad estival.
Un clásico de la costa
Durante generaciones, familias santafesinas eligieron estas playas por su cercanía a la capital provincial y por el paisaje característico de islas, arena y vegetación ribereña. Sin embargo, como ocurre en gran parte del sistema fluvial del Paraná, la geografía del lugar cambia cada temporada: crecidas, bajantes y movimientos de arena modifican la costa, creando nuevas zonas profundas y corrientes que obligan a una vigilancia constante.
El río Ubajay y la plaza de Rincón. Archivo
Por eso, desde el servicio de guardavidas insisten en recomendaciones básicas que pueden evitar tragedias: no perder de vista a niños y niñas en ningún momento, evitar que ingresen solos al agua y respetar siempre las zonas habilitadas y señalizadas.
La intervención rápida y profesional evitó esta vez un desenlace trágico. Pero el episodio dejó, otra vez, una advertencia clara: el río es parte de la identidad y del disfrute del verano santafesino, pero exige responsabilidad y atención permanente.