De la Redacción de El Litoral
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Los vecinos de Juan del Campillo al 900, casi Laprida, a lo largo del último año enfrentaron sucesivas pérdidas de la red de agua potable, un problema que produce el deterioro del pavimento y puede generar socavones si las “fugas” de agua no son reparadas en forma correcta.
“Todos los días parecen de lluvia, por el ruido que producen los vehículos cuando circulan atravesando el espejo de agua, que se mantiene en forma permanente”, contó una de las vecinas, en un escrito que envió a El Litoral, y aseguró que la palabra “charco” se queda corta para designar la cuenca de aguas arcillosas que se ha formado en la calle.
Desde Aguas Santafesinas (Assa) aclararon a El Litoral que se realizaron varias reparaciones en el sector. En marzo se cambió una caja de servicios en la vereda, en noviembre se reparó una pérdida de la red en la calzada y hace unos días también hubo una intervención en la cañería distribuidora. Lo que confirma que es un sector que viene generando dificultades.
Los vecinos están preocupados por las consecuencias que puede provocar la persistencia del problema. “Mi casa ya empieza a tener rajaduras. Después de tantos meses, a lo largo del 2013, 2014 y en lo que va del 2015, estos pozos de agua han filtrado y no sabemos qué socavones se han producido y se estarán produciendo bajo la superficie”, planteó otra de las vecinas.
“Acá taponan una fuga de agua y surgen cuatro -advirtió otro vecino-. El pozo de la reparación queda a cielo abierto por semanas y se llena del agua que pierde el mismo caño pendiente arriba. Cuando lo vienen a rellenar, no apisonan y tapan rápidamente para cubrirlo con asfalto. Así es lógico suponer que el subsuelo no esté compactado”.
Los vecinos también cuestionan las demoras de Assa para concurrir al lugar cuando se denuncian pérdidas -el último reclamo se concretó el viernes- y quieren que se estudie en profundidad el sector para saber si es necesario renovar toda la cañería de distribución.








