Está en riesgo la continuidad de la biblioteca popular Lola Mora
Tienen un conflicto con la entidad propietaria del edificio. La biblioteca tiene unos mil ejemplares. Allí también hay 13 talleres y peligran esas fuentes laborales. Pidieron la mediación de la Defensoría del Pueblo.
El espacio funciona desde hace tres años en Chacabuco y Alvear, en lo que era el Sindicato Vitivinícola. Crédito: Pablo Aguirre
Está en riesgo la continuidad del trabajo de la asociación civil Biblioteca Popular Lola Mora - Espacio Cultural La Libre, dado a que se los instó a desalojar el inmueble donde funciona y que está ubicado en Chacabuco y Alvear, de barrio Candioti. El espacio funciona en ese lugar desde 2019 a partir de un acuerdo verbal con un referente del Sindicato de Trabajadores Vitivinícolas de Santa Fe, que ahora les pide que desalojen el edificio el 31 de agosto.
"Peligra la continuidad de nuestras actividades, como el acceso a una biblioteca popular (con más de 1000 ejemplares), y a los más de 13 talleres artísticos, ensayos de grupos independientes, espacios de educación popular, reuniones de organizaciones sociales y cooperativas que aquí cobran vida", aseguran desde la asociación en un comunicado.
Debido a esta situación, se solicitó la mediación a la Defensoría del Pueblo, y la reunión fue fijada para mediados del mes que viene. "Hay gente que vive de los talleres, así que están en riesgo esos puestos de trabajo. El Sindicato Vitivinícola ya casi no tiene injerencia en la ciudad", dijo Nadia Presti, integrante de la Asociación Civil Lola Mora y gestora cultural del Espacio La Libre.
Crédito: Pablo Aguirre
La biblioteca y espacio cultural se compone por dos salas de lectura, un patio al aire libre donde se realizan eventos y talleres semanales, una sala de teatro en el primer piso y dos habitaciones donde funcionan diferentes cooperativas de trabajo. "Los talleres son muy variados: de italiano, inglés, teatro, deportes, performance, encuadernación, cerámica", remarcó Presti, e indicó que asisten personas de todas las edades, muchos vecinos del barrio.
La organización es abierta, horizontal, colectiva y apartidaria y se sostiene a través de la cuota societaria, los aportes de los talleres y de eventos culturales de autofinanciamiento y proyectos financiados por distintos organismos. Recibe semanalmente a organizaciones y entidades sociales como el Bachillerato Popular la Vuelta del Paraguayo, entre otras.
"Durante la pandemia nos constituimos como punto de distribución de bolsones de alimentos para trabajadores de la cultura. En los últimos años hemos tejido una red con asociaciones, agrupaciones, artistas y actores culturales independientes que habitan el espacio y participan activamente en su construcción", agregan desde la asociación civil.
"El espacio se ha conformado como referente del arte y la cultura autogestiva, abriendo sus puertas a expresiones artísticas y culturales de todo tipo. Somos gestores de un movimiento cultural que desde hace 3 años construye colectivamente un espacio abierto e inclusivo para toda la comunidad", aducen.