Menos picadas y ruidos, más delitos: la nueva preocupación en Siete Jefes
Mientras disminuyeron los desmanes vinculados al tránsito y el ruido, vecinos advierten un aumento de robos bajo nuevas modalidades y reclaman mayor patrullaje en el barrio.
El temor se mantiene pese a la mejora en ruidos y picadas nocturnas. Crédito: Archivo El Litoral.
La inseguridad volvió a instalarse como una de las principales preocupaciones en el barrio Siete Jefes, en la ciudad de Santa Fe. Si bien los vecinos reconocen una mejora reciente en el control de desmanes vinculados a reuniones nocturnas y picadas de motos, advierten que en las últimas semanas se registró un aumento de hechos delictivos, especialmente durante la madrugada.
Así lo expresó Mario Debárbora, representante de la vecinal, quien describió un escenario cambiante pero igualmente alarmante para quienes viven en la zona.
Menosdesmanes,pero másrobos nocturnos
Debárbora señaló que durante el último mes se observó una mayor presencia de controles que permitió reducir situaciones de desorden que se repetían a diario. “Tenemos que reconocer que por lo menos en el último mes eso ha mejorado mucho. Se ha observado que han hecho controles insistentes y permanentes”, afirmó.
Según explicó, estos operativos lograron disminuir los encuentros masivos con música a alto volumen, peleas y picadas de motos que se concentraban en sectores como la Costanera, El Faro y distintos puntos del barrio.
La reducción de picadas y ruidos nocturnos no eliminó la inseguridad. Crédito: Manuel Fabatía
Jóvenesen grupo
De acuerdo al testimonio del referente vecinal, los vecinos comenzaron a detectar grupos de adolescentes que recorren el barrio durante la madrugada en actitud sospechosa. “La modalidad es que salen grupos de jóvenes, mayormente de 16, 17 o 19 años, que andan en grupos de ocho, nueve o diez, tanteando picaportes y pateando portones”, señaló.
Debárbora detalló que buscan oportunidades para ingresar a las viviendas y sustraer bicicletas, motos u otros objetos de valor. “Donde ven una oportunidad, esa pandilla se mete y trata de hacer todo lo posible para penetrar esa vivienda”, remarcó, y aseguró que esta situación genera “mucha preocupación” entre los residentes.
Mayorpresenciapolicial
Desde la vecinal sostienen que el aumento de estos hechos está vinculado a la falta de patrullaje preventivo. “Notamos que eso se ha agravado porque están faltando control y ronda de policía, de patrullero, de moto o al menos de policía en bicicleta, y eso no se está observando”, indicó.
Controles policiales recientes mejoraron la situación del tránsito en el barrio. Crédito: Luis Cetraro.
El tema ya fue planteado en diciembre durante una reunión con autoridades del Ministerio de Seguridad. “Insistimos que el punto neurálgico es que necesitamos mayor presencia policial. Todos sabemos que eso es disuasivo”, sostuvo Debárbora.
En ese encuentro también se cuestionó el funcionamiento de la garita policial ubicada sobre Pedro Ferré. “Prácticamente no cumple un rol”, afirmó, y agregó que incluso desde el propio Ministerio reconocieron que “en términos operativos no cumple una gran función, ni siquiera de disuadir”.
Mientras tanto, los vecinos continúan en alerta y reclaman medidas concretas que permitan recuperar la tranquilidad en una zona históricamente residencial de la ciudad.