El secretario de Políticas Sociales de la Municipalidad de Santa Fe, Hugo Marchetti, brindó detalles sobre los resultados del Primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle, una iniciativa impulsada por el Gobierno nacional que busca unificar criterios y construir información más precisa sobre esta problemática en todo el país.
Santa Fe registró cerca de 900 personas en situación de calle durante el último año y advierten un núcleo “crónico” de 300 casos
Se implementó una nueva plataforma nacional denominada Data Calle. Allí fueron volcados los datos que arrojó el Primer Relevamiento Nacional de Personas en Situación de Calle. “Hay muchos casos de personas con ingresos informales o incluso asalariados que no llegan a cubrir un alquiler”, advirtió el secretario de Políticas Sociales de la Municipalidad de Santa Fe, Hugo Marchetti.

Según explicó el funcionario, “el Ministerio de Capital Humano de la Nación ordenó en octubre del año pasado que las provincias y municipios releven la situación y vuelquen formalmente los datos”, para lo cual se implementó una nueva plataforma denominada Data Calle. Este sistema, indicó, “reemplaza al anterior esquema (Renacalle) y busca generar una historicidad de las personas, relevando tiempo en la calle, género, entorno familiar e ingresos”.

En el caso de Santa Fe, Marchetti aclaró que la ciudad solicitó una prórroga para ampliar el período de carga de datos. “Aunque Nación pidió datos de noviembre y diciembre de 2025, Santa Fe cargó información de todo el año 2025 y parte de 2026”, señaló, lo que explica en parte la magnitud de las cifras locales.

En la calle
En ese sentido, el secretario sostuvo que “al haber cargado un registro anualizado y no solo de dos meses, la cifra es mayor”, y precisó que se incluyó “a toda persona que en algún momento del año pasó por un dispositivo municipal o fue reportada por vecinos”.

De acuerdo con los datos volcados en la plataforma, “cerca de 900 personas transcurrieron por dispositivos municipales o fueron relevadas en el año”. Dentro de ese universo, Marchetti destacó la existencia de un grupo más estable: “hay aproximadamente 300 personas que se encuentran en una situación ‘crónica’ o de permanencia constante en la calle”.
Al analizar las causas de esta problemática, el funcionario diferenció dos grandes variables: una estructural, vinculada a personas con más de dos años en la calle, y otra asociada al contexto socioeconómico reciente.

Los motivos
Entre los factores más frecuentes, Marchetti mencionó las problemáticas de consumo —presentes “en el 80% de los casos (alcohol y otras sustancias)”—, las dificultades en salud mental y la ruptura de vínculos familiares. También señaló situaciones de migración interna: “Personas que llegan por trabajo y quedan varadas en la ciudad”.
En cuanto al perfil demográfico, Marchetti indicó que “la gran mayoría son varones solos, entre el 80% y el 82%”. No obstante, advirtió sobre un incremento en la presencia de grupos familiares: “Generalmente son situaciones de mendicidad diurna donde los menores tienen un lugar a donde volver al finalizar el día, aunque deben ser contados igual para el registro”.

Otro dato relevante es la aparición de personas con ingresos que igualmente terminan en la calle. “Hay muchos casos de personas con ingresos informales o incluso asalariados que no llegan a cubrir un alquiler”, afirmó. A esto se suman trabajadores temporales que, al finalizar una obra o cosecha, pierden también el alojamiento provisorio.

Asistencia
Frente a este escenario, el municipio modificó su esquema de intervención. “Ya no se utilizan paradores solo por el invierno. Ahora, por decisión del intendente, el centro de acogida (Parador Beata) está abierto las 24 horas, los 365 días del año”, explicó Marchetti. Además, destacó políticas de inclusión laboral: “Más de 100 personas que antes eran cuidacoches o limpiavidrios han sido incorporadas a cooperativas de trabajo con la municipalidad”.

Finalmente, el secretario subrayó la necesidad de articulación entre distintos niveles del Estado. “Esperamos que este relevamiento se traduzca en políticas públicas y planes de trabajo conjuntos entre Nación, Provincia y Municipio”, expresó, y remarcó el esfuerzo local: “Mantener estos dispositivos representa una inversión gigante para la municipalidad, ya que implica gastos de hotelería, alimentación, equipos médicos, enfermeros y apoyo psicológico”.









