A más de un año de la prohibición, los cuidacoches siguen en las calles y un nuevo hecho violento reabre el debate en Santa Fe
Uno de ellos atacó a un hombre, escapó de la Recoleta y cayó a las pocas cuadras. La Municipalidad santafesina dice que son unos 80 cuidacoches los que todavía resisten en las calles. Cómo actuar ante un pedido de dinero.
El cuidado de autos particulares en la vía pública no está permitido en la capital provincial.
Mauricio Garín (archivo).
En mayo de 2024 el Concejo Municipal de Santa Fe aprobó un cambio que fue presentado como un giro de fondo en la política de ordenamiento urbano y seguridad: la prohibición de la actividad de cuidacoches en la vía pública. La medida se concretó con la aprobación de los Mensajes N° 12 y 14 enviados por el Ejecutivo municipal encabezado por Juan Pablo Poletti, que derogaron la ordenanza de 2019 que intentaba regular la actividad, aunque nunca llegó a aplicarse de manera efectiva.
Desde entonces, ni los llamados “trapitos” ni quienes lavan vehículos pueden ejercer la actividad en la calle. Además, quienes infringen la normativa quedan sujetos a sanciones contempladas tanto en el Código de Infracciones municipal como en el Código de Faltas provincial. En la práctica, inspectores municipales intiman a abandonar la actividad y, ante la negativa, intervienen fuerzas de seguridad por resistencia a la autoridad.
Ni cuidado ni lavado de autos en Santa Fe. Archivo.
Sin embargo, el escenario cotidiano muestra que la prohibición aún no logró erradicar el fenómeno. En zonas del macrocentro, Recoleta y en inmediaciones de eventos deportivos o espectáculos, los cuidacoches continúan ocupando espacios de estacionamiento y generando frecuentes conflictos con vecinos y automovilistas.
Consultado por El Litoral, el subsecretario de Seguridad Ciudadana, Claudio Zapata, explicó que el agresor ya había sido detectado horas antes durmiendo en un cajero automático y había sido retirado del lugar por personal de seguridad. Según relató el funcionario, luego del altercado la víctima fue trasladada rápidamente al hospital Cullen para su atención.
Sobre la detención, Zapata destacó: “Trabajamos con el mismo sistema de comunicación que la policía, lo que permite actuar de forma coordinada”, y agregó que fue una unidad motorizada policial la que logró ubicar y detener al sospechoso a partir de las descripciones previas.
Zapata indicó además que el agresor ya había sido intervenido en varias oportunidades y que sólo en el último mes se registraron cuatro actuaciones relacionadas con él.
Flavio Raina.
El funcionario indicó además que el agresor ya había sido intervenido en varias oportunidades y que sólo en el último mes se registraron cuatro actuaciones relacionadas con él. Según detalló, se trata de personas que alternan entre la venta ambulante y el cuidado informal de autos, muchas de las cuales presentan problemas de consumo o conflictos en sus barrios de origen.
Respecto de la política municipal, Zapata sostuvo que al asumir la actual gestión se contabilizaban unos 345 cuidacoches en la ciudad y que desde entonces se impulsaron programas sociales para ofrecer alternativas laborales. “Se conformaron 14 cooperativas y muchos se incorporaron, aunque el ingreso formal suele ser menor que lo que obtenían en la calle”, señaló.
Estos trabajadores conformaron una cooperativa y se reconvirtieron, tras ejercer como cuidacoches. Archivo.
El subsecretario también explicó que la presencia municipal se mantiene de forma permanente en el micro y macrocentro y que se intenta coordinar con la justicia contravencional para evitar que el trabajo policial y administrativo pierda efecto cuando las personas detenidas recuperan rápidamente la libertad.
En bulevares, plazas y parques están los cuidacoches, pese a la prohibición. Archivo.
En cuanto a recursos, detalló que actualmente operan ocho camionetas con binomios municipales y policiales distribuidos en zonas clave de la ciudad, además de móviles especiales para parques y espacios recreativos durante la temporada estival.
Sobre los eventos masivos, indicó que la responsabilidad principal recae en la policía, mientras que el municipio interviene en el ordenamiento de la venta ambulante y controles periféricos, evitando exponer al personal municipal en zonas de mayor conflictividad.
Cuando se resisten a retirarse, son trasladados por las fuerzas de seguridad. Archivo.
Zapata también recomendó a los vecinos evitar confrontaciones directas. Según afirmó, lo más prudente es tomar distancia y denunciar de inmediato al 911 o al 0800 777 5000 municipal para permitir una intervención conjunta de las autoridades.
Tras la aprobación de la prohibición, la Municipalidad desplegó un plan de control en dos etapas. Primero se intervino en amplias zonas residenciales y comerciales del centro y luego en sectores gastronómicos, principalmente en barrio Candioti.
Actualmente operan ocho camionetas con binomios municipales y policiales distribuidos en zonas clave de la ciudad. Archivo.
Aun así, el propio municipio estima que alrededor de 80 personas continúan ejerciendo informalmente la actividad en distintos puntos de la ciudad.
A un año de la prohibición, la normativa cambió, los operativos continúan y se abrieron alternativas laborales, pero los conflictos persisten. Y cada episodio violento vuelve a poner en discusión cuánto falta todavía para resolver un problema que combina seguridad, inclusión social y convivencia urbana.