En el ocaso del mes de julio de 1966, en la galería de arte Libretex, que en ese momento funcionaba en San Martín 2151, se realizó la exposición número 21 de su plan de actividades. Fue una muestra de dibujos (realizados con técnicas mixtas) y óleos del entonces joven pintor Mario Jorge Ludueña.
Jorge Ludueña: el artista que deslumbró a Mujica Lainez y González Tuñón
A finales de julio de 1966, expuso en la galería Libretex. Una crítica publicada por El Litoral anticipó el talento de un pintor y dibujante por entonces treintañero que luego sería reconocido entre las figuras más originales del arte argentino.

¿Quién era Ludueña, a quien nos referimos ya esta sección en marzo de 2024? Sintéticamente, fue un autodidacta que se dejó llevar por influencias diversas (el cubismo y el expresionismo) para transitar un sendero singular.
Cabe citar a Manuel Mujica Lainez quien escribió en el diario La Nación que las figuras de Ludueña "forman un ‘pendant' hierático de pulcra originalidad". Significa que conforman una pareja o conjunto complementario, concebido como una unidad visual.

También es dable aludir al poeta Raúl González Tuñón, quien aseveró en Clarín, que Ludueña era "un artista auténtico que, en su muestra, salva en buena medida los riesgos que supone el alarde de un expresionismo áspero y agresivo".
Judith Savloff cita, también en Clarín, en mayo de 2023 una cita reveladora del propio Ludueña. "Mis flores son propias. Una jarra es todas las jarras que he visto en mi vida. Pinto con el modelo de la memoria que se nutre de lo cultural, lo social y lo personal. Todo pasa por mi memoria".
Tres etapas
La obra de este artista fallecido en 1999, según el portal Arte de la Argentina, puede dividirse en tres etapas bien diferenciadas entre sí. La primera reúne dibujos en blanco y negro sobre papel, en los que se destaca su dominio técnico y la construcción de un lenguaje visual propio.

La segunda está protagonizada por mujeres y hombres de rasgos robustos, ambientados en barrios porteños, donde aflora un humor sutil y una marcada influencia de la tradición hispana. La tercera incorpora bodegones realizados en acrílico y óleo, de gran riqueza expresiva, junto con ensamblajes que combinan pintura y objetos.
Una mirada santafesina
El 29 de julio de 1966, El Litoral publicó una reseña de Jorge Taverna Irigoyen dedicada a la muestra de Ludueña en Libretex. Lo definió como un "artista de pura expresión vital, que articula sus formas y les da un sentido” y alguien que “tiene mucho que decir".
Tras observar en detalle el conjunto de dibujos y óleos expuestos, Taverna advirtió "la fuerte voluntad de integración planística que anima a este creador, dentro de sus formas carnosas, volumétricas, de curvas dulces y eróticas a la vez".

"Sus dibujos de técnicas mixtas, que descuellan en la muestra por sobre las obras de color, confrontan valores de finísimas modulaciones, fonéticas de un expresionismo tan claro como rotundo", aseguró.
"El ensamble de sus formas no se queda nunca en 'medias tintas'; es de gesto decisivo, dentro de su subjetividad, produciéndose choques perceptuales que no pueden pasar desapercibidos al contemplador sensible", añadió.
"Sin buscar el claroscuro, las oposiciones efectistas, los escorzos grandilocuentes, Mario Jorge Ludueña se revela como un dibujante que trasciende las limitaciones técnicas, las supera con humor e inteligencia, en pos de interpretar una vida de directa sustancialidad", afirmó sobre el final.

Para cerrar, una cita del propio Ludueña. "Soy un barroco convencido. La cantidad exagerada de elementos se origina en mi honor al vacío. Siento su carencia en espacios que otros pintores llenan con modulaciones de color".








