El arbitraje argentino tendrá un récord en el Mundial 2026. Por primera vez en la historia, la Argentina contará con tres árbitros principales designados para una misma Copa del Mundo: Yael Falcón Pérez, Facundo Tello y Darío Herrera estarán en el torneo que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá.
Argentina tendrá por primera vez tres árbitros principales en un Mundial
La FIFA confirmó a Yael Falcón Pérez, Facundo Tello y Darío Herrera para la Copa del Mundo 2026. Nunca antes el arbitraje argentino había tenido tres jueces centrales en una misma edición.

La novedad marca un salto para el referato nacional en una edición especial, con más selecciones y una mayor cantidad de partidos en comparación con los mundiales anteriores. En ese nuevo formato ampliado, la FIFA decidió reforzar su plantel arbitral y la Argentina logró una presencia inédita entre los jueces centrales.

Tres nombres y un dato histórico
Para Falcón Pérez y Herrera será la primera experiencia mundialista como árbitros principales. Tello, en cambio, ya había participado en Qatar 2022, donde dirigió partidos de fase de grupos y también uno de cuartos de final, en el recorrido más importante de su carrera internacional hasta ahora.
El anuncio también incluyó presencia argentina en otras funciones. Juan Pablo Belatti, Maximiliano Del Yesso, Gabriel Chade, Facundo Rodríguez y Cristian Navarro estarán como asistentes, mientras que Hernán Mastrángelo fue confirmado para tareas de VAR. Así, la representación nacional no quedará limitada solo a los jueces de campo.

Tello, Herrera y Falcón Pérez en una lista ampliada
La designación llega además después de días de atención alrededor de Facundo Tello, que había sufrido una lesión en la rodilla durante el repechaje entre Congo y Jamaica. Finalmente, esa molestia no resultó grave y no impidió que quedara dentro del grupo de árbitros elegidos para el Mundial.
La presencia de tres jueces principales argentinos refleja el peso que recuperó el arbitraje del país en el mapa internacional. En torneos pasados, lo habitual era que una federación tuviera uno o, como mucho, dos árbitros centrales. Esta vez, la cantidad de partidos y la amplitud de la nómina permitieron una representación récord.








