El mundo del boxeo vuelve a ponerse en vilo: quedó confirmada la fecha y la sede para la esperada pelea de exhibición entre Mike Tyson y Floyd Mayweather Jr., dos de los nombres más icónicos en la historia del deporte.

El combate de exhibición entre las dos leyendas del ring ya tiene día y lugar definidos. El evento promete ser uno de los grandes espectáculos deportivos de 2026.

El mundo del boxeo vuelve a ponerse en vilo: quedó confirmada la fecha y la sede para la esperada pelea de exhibición entre Mike Tyson y Floyd Mayweather Jr., dos de los nombres más icónicos en la historia del deporte.
El combate está programado, en principio, para el 25 de abril de 2026 y se llevará a cabo en Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo. La elección del escenario no es casual y carga con un fuerte simbolismo histórico para el pugilismo mundial.

Kinshasa fue la sede del mítico “Rumble in the Jungle” en 1974, cuando Muhammad Ali derrotó a George Foreman en una de las peleas más legendarias de todos los tiempos. Volver a colocar un evento de esta magnitud en suelo africano representa un guiño a esa historia dorada del boxeo y un intento por recrear una atmósfera épica.
La organización apunta a que la pelea trascienda lo deportivo y se convierta en un espectáculo global, con fuerte impacto turístico y mediático. África, en ese contexto, aparece como un escenario estratégico para ampliar el alcance internacional del evento.

A diferencia de un combate profesional tradicional, el enfrentamiento entre Tyson y Mayweather será una exhibición. Esto implica que no afectará los récords oficiales de ninguno de los dos, aunque la expectativa del público es comparable a la de una pelea titular.
Tyson, ex campeón mundial de los pesos pesados y uno de los noqueadores más temidos de la historia, regresó al ring en los últimos años en eventos especiales que despertaron enorme interés. Por su parte, Mayweather mantiene su invicto profesional de 50 victorias y ha sabido convertir las exhibiciones en verdaderos fenómenos comerciales desde su retiro oficial.
El cruce entre ambos enfrenta estilos y épocas distintas: la potencia explosiva de Tyson contra la técnica defensiva y la inteligencia táctica de Mayweather. Aunque el carácter sea exhibición, el morbo deportivo está garantizado.

El anuncio generó entusiasmo inmediato entre fanáticos del boxeo y seguidores del deporte espectáculo. Sin embargo, también abrió el debate entre los puristas, que cuestionan el valor competitivo de este tipo de combates.
Más allá de las críticas, la pelea promete cifras millonarias en derechos de transmisión y una audiencia global que seguirá cada detalle del evento. La combinación de dos leyendas en un escenario histórico configura un producto irresistible para el mercado internacional.
Si se mantiene la fecha prevista, el 25 de abril de 2026 marcará el reencuentro simbólico de dos gigantes del ring. Tyson y Mayweather volverán a ponerse los guantes, esta vez no por un título, sino por el espectáculo y el legado, en una noche que ya se perfila como uno de los grandes hitos deportivos del año.