Kylian Mbappé marcó el gol en tiempo de descuento que determinó el triunfo 2-1 del Real Madrid sobre Rayo Vallecano en el Santiago Bernabéu, gracias a un penal sancionado cuando el reloj se acercaba al minuto 98; la victoria no borró las críticas de una afición molesta con el rendimiento del equipo.
El partido llegó a su desenlace con una decisión arbitral que definió el resultado: el árbitro cobró penal en la agonía luego de un intento de despeje de Mendy que impactó a Brahim, y Día de Mera pitó la falta cerca del minuto 98; dos minutos después, Mbappé engañó al arquero Augusto Batalla y convirtió el 2-1 definitivo.
La acción permitió maquillar una jornada que era complicada para el conjunto blanco, que venía de perder en Lisboa ante Benfica y quedó obligado a disputar los playoffs de la Champions League.
Reacciones del técnico y del capitán
Álvaro Arbeloa, entrenador del equipo tras la destitución de Xabi Alonso a principios de enero, destacó la entrega en el triunfo: “Fue una victoria de mucho corazón, de mucho alma, nos empujó el Bernabéu ante un equipo que nos crea problemas siempre... Ahora mismo necesitamos trabajar desde la confianza que te da la victoria, vamos a tener dos semanas para poder trabajar con el equipo, con muchas ganas”, dijo.
El capitán Federico Valverde reflexionó sobre la imagen mostrada y la necesidad de mejorar: “Creo que hicimos un gran partido. Ganar trae felicidad y la energía cambia. Pero para mí lo esencial es seguir mejorando y seguir creciendo como equipo, intentar que el partido esté controlado mucho antes del final de los 90 minutos”, afirmó.
En el campo, el arquero rival tuvo una actuación destacada: Augusto Batalla le negó varias ocasiones de gol al conjunto local y mantuvo a Rayo en la disputa hasta el final.
Críticas desde la tribuna y la prensa
La atmósfera en el Bernabéu fue tensa y los espectadores expresaron su descontento especialmente con Franco Mastantuono, titular junto a Mbappé y Vinicius Jr., quien fue reemplazado a los 15 minutos del segundo tiempo bajo una lluvia de silbidos; según los datos citados, tuvo 30 toques, intentó gambetear 3 veces sin superar a su rival, perdió la pelota 8 veces y fue frenado con falta en 2 ocasiones.
Los medios españoles reflejaron el malestar: Marca afirmó, “El caos se apoderó del Bernabéu. Un Real Madrid desbordado emocionalmente, sin orden ni claridad sobre el césped, terminó por verse superado no sólo por el Rayo, sino por un ambiente cada vez más hostil... La fractura entre la afición y la plantilla ya no se disimula: se percibe en cada silbido, en cada protesta y en la impaciencia permanente desde la grada”, mientras que AS añadió, “Ya no va de partido en partido, sino de ratito a ratito frente a un público preso del pánico, no a perder un encuentro, sino a perder la esperanza en un proyecto que vuela ahora con un solo motor”.
El desenlace, con el penal y la conversión de Mbappé, alivió en el marcador pero no disipó las dudas sobre la consistencia del plantel, que deberá trabajar en las próximas semanas antes de afrontar nuevos compromisos.