El salario promedio real anual en Argentina perdió desde 2018 hasta 2024 un 18,8% de su poder adquisitivo y encabezan el triste ránking de peor desempeño de América Latina, de acuerdo con un trabajo comparativo elaborado por Argendata con datos de Cepal-STATS.
Los salarios argentinos perdieron casi 20% de poder adquisitivo en seis años y tuvieron el peor desempeño de la región
Un relevamiento de Argendata muestra que en los últimos 8 años el salario medio real anual de nuestro país retrajo su poder de consumo en un 18,8%. El que más creció en el período fue el de México un 22,4%.

En 2025 la tendencia seguramente se mantuvo ya que, de acuerdo con los datos proporcionados por el Indec, los salarios formales perdieron 2,7 puntos promedios respecto de la inflación, mientras que el salario mínimo lo hizo 9%.
Los otros dos países donde el promedio de los salarios perdió poder de compra fueron Paraguay (-2,5%) y Peru (-1,6%), dos países que el gobierno nacional pone como ejemplos de economías virtuosos porque pagan pocos impuestos y tienen un sistema financiero estable, pero donde los niveles de informalidad laboral son superiores al 67% en el primer caso (aproximadamente 1,5 millones de trabajadores) y del 70% en el segundo (unos 12,5 millones de trabajadores).
El país donde el salario real más creció entre 2018 y 2024 fue México (22,4%), seguido de Costa Rica (11,6%), Colombia (7,6%), Chile (6,2%), Uruguay (4,7%) y Brasil (3,3%).
En abril de 2018 y consecuencia de las políticas implementadas por la administración de Mauricio Macri se desató una crisis cambiaria que se agravó por un aumento de las tasas de interés en Estados Unidos que para fin de año había duplicado el precio del dólar y el gobierno recurrió al FMI que le otorgó un crédito de USD 57.000 millones en septiembre de ese año.
Las consecuencias se vieron reflejadas con contundencia en el comportamiento del PBI que, de los 7 años tomados en cuenta para relevar el poder adquisitivo de los salarios, cinco terminaron en caídas: -2,6 en 2018, -2 en 2019, -9,9 en 2020 (año de la pandemia), +10,7 en 2021, +5 en 2022, -1,6 en 2023 y -1,7 en 2024.
En una economía donde aún pese a las continuas crisis una parte importante de la población mantiene niveles de consumo más importantes en términos comparativos que en el resto de los países de la región y donde más del 80% del PBI está destinado a su consumo interno, la caída de los salarios impacta con mucha más fuerza en el nivel de actividad porque se traslada al consumo.
“La economía argentina atraviesa una crisis de ingresos que impacta de manera creciente sobre el nivel de actividad. Dado que el mercado interno sigue siendo importante, el deterioro acumulado de los ingresos se traslada al consumo y la situación del crédito…El deterioro de los ingresos es amplio y generalizado. Los salarios acumulan cinco meses consecutivos de caída real, las jubilaciones ocho. El gasto social bajó en 2025, con nuevos recortes proyectados para los próximos meses”, describe un informe de CP Consultora publicado este martes.






