El Litoral
Corresponsalía Rosario
“El problema es generalizado y no se solucionará con medidas de segmentación por tamaño. Hay que atacar la raíz del dilema”, aseguró el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario Raúl Meroi en el acto del primer remate de soja, que marca el inicio simbólico de la cosecha gruesa, que esta campaña estará atravesada, según el titular de la institución, por un escenario contradictorio: una cosecha estimada en 58 millones de toneladas pero con precios un 35 por ciento más bajos.
En un recinto colmado de dirigentes políticos y candidatos, el tradicional acto en la Bolsa de Comercio se transformó en un escenario preelectoral, con una platea integrada por Miguel Lifschitz, Miguel Del Sel, Cachi Martínez y Eduardo Buzzi. Como ocurre todos los años, el presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario repasó las demandas del sector al gobierno nacional y provincial. Junto a Meroi estuvieron el secretario de Agricultura de la Nación Gabriel Delgado, el gobernador Antonio Bonfatti y la intendenta Mónica Fein.
En su discurso, Meroi insistió en el reclamo de eliminar o al menos reducir inmediata y progresivamente las retenciones a las exportaciones de granos –principalmente de trigo, maíz y girasol–. También pidió que se termine definitivamente con las aperturas y cierres discrecionales de los registros de exportación y de las limitaciones en los plazos de las ventas al exterior. “El problema es generalizado y no se solucionará con medidas de segmentación por tamaño. Hay que atacar la raíz del dilema”, señaló.
Meroi habló de un contexto marcado por acontecimientos contradictorios. Por un lado, la posibilidad de lograr un nuevo récord en la producción nacional con una cosecha que rondará los 58 millones de toneladas. Pero al mismo tiempo, con la contracara del derrumbe en los precios internacionales de la oleaginosa que muestran una caída interanual del 35%. “Esta caída golpea fuerte las finanzas de los productores cualquiera sea su nacionalidad. Pero en el caso doméstico, se agrava notablemente porque nuestros agricultores deben afrontar, además, una detracción del 35% en concepto de derechos de exportación”.
El presidente de la Bolsa se refirió también a la innovación y la infraestructura, como cuestiones cruciales para mejorar la competitividad del sector. Sobre el primero, señaló que un reto para Argentina es crecer en productividad y calidad. Para que esto ocurra, señaló la necesidad de “fomentar el desarrollo de innovaciones, creando un entorno favorable, en términos políticos, legales y de aceptación pública”, y solicitó que se considere de importancia estratégica el progreso sostenido del mejoramiento genético y la biotecnología.








