El Gabinete Económico analizó el próximo programa de asistencia al trabajo y la producción "ATP 5" destinado a ayudar a empresas con el pago de salarios, que tendría mayor componente de créditos y menos subsidios, y observó una "leve recuperación" de la actividad.
En la reunión se definió, además, que luego del alza de combustibles, no habrá más subas en el resto de los precios clave de la economía, como las tarifas de servicios.
En el marco del encuentro se siguió analizando la reconversión paulatina de los ATP en créditos blandos para empresas que se extenderá, al menos, hasta diciembre, con el fin de paliar los efectos de la pandemia de coronavirus.
Durante la reunión se analizaron las cifras de la cuarta ronda de ATP, en la que se inscribieron 273.809 empresas.
Del total de anotadas, 210.884 estarían en condiciones de acceder a los beneficios del programa: 135.484 vía salario complementario y 75.400 por crédito subsidiado, lo que representa un universo de 1.740.617 trabajadores.
"Lo que hicimos fue analizar posibles futuros para el ATP 5 que se viene, revisando la criticidad de algunos sectores en la emergencia, sectores en los que vemos algún tipo de reactivación y recuperación, para ver de qué manera se los puede asistir", resaltó el secretario de Política Económica, Haroldo Montagu.
El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, encabezó una nueva reunión con el objetivo de delinear el plan de 60 medidas para reactivar en la post pandemia.
Tras el encuentro, que se extendió por casi dos horas en el salón de los Científicos Argentinos de la Casa Rosada, Montagu afirmó que observaron "una leve recuperación, de un piso de actividad aún muy bajo".
Respecto del "ATP 5", explicó: "Estamos evaluando el nivel de criticidad de los sectores en base a los niveles de actividad y de facturación que han exhibido, para realizar los ajustes que sean necesarios".
En declaraciones a medios acreditados en la Sede de Gobierno, incluida la agencia NA, el secretario de Política Económica precisó: "Analizamos los números de inscripción del ATP 4, que se realiza en estos días. Los números superan los 150 mil establecimientos y más de 2 millones de trabajadores".
Consultado sobre el impacto que tendrá el aumento de la nafta en la inflación, respondió: "Tradicionalmente el impacto de los combustibles en todo el IPC (Índice de Precios al Consumidor), a nivel general, es bajo. Consideramos que debería mantenerse de esa manera, dado el nivel de aumento que ha tenido".
En ese marco, aclaró que "no está en estudio" el aumento de otras tarifas", y destacó: "En el marco de las medidas que nosotros llamamos el paquete de medidas COVID, hay un gran arsenal de medidas vinculadas al crédito productivo. Siempre tratando de mejorar y ver si hay algún tipo de ajuste necesario para hacer".
Al referirse al dólar ahorro, aseguró que durante la reunión de Gabinete Económico "no" hablaron del tema, pero aclaró que "no está en discusión" el cupo de compra de US$ 200 mensuales que dan los bancos a cada cliente.
"Hay una serie de medidas que ya fueron anunciadas y se van llevando a cabo vinculadas a la restauración de un mercado de capitales en moneda doméstica para atacar de manera estructural y de raíz a la cuestión vinculada a la oscilación de estas variables macroeconómicas, por ejemplo el tipo de cambio", manifestó.
En el encuentro participaron la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco; los ministros de Economía, Martín Guzmán; Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; y Trabajo, Claudio Moroni; y los titulares de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont; Banco Central, Miguel Pesce; y ANSES, Fernanda Raverta.
El Gobierno modificó partidas del presupuesto nacional en más de $ 3.500 millones, de los cuales $ 2.357 millones se reasignaron al Ministerio de Salud, y otros $ 748 al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). La norma determinó la asignación de $ 1.276.960.512 a la Superintendencia de Servicios de Salud, para su programa de Asistencia Financiera a Agentes del Seguro de Salud, es decir, las obras sociales. También destinó otros $ 1.080.358.747 a Salud, provenientes del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, de los cuales $ 560.358.747 son para medicamentos del programa Cobertura Universal de Salud, y los restantes $ 520 millones para el programa de Atención de la Madre y el Niño. En tanto, al Senasa le asignaron recursos por $ 747.986.832 para el pago de salarios y el medio aguinaldo de junio de su personal.
Déficit fiscal se acercó a los $ 190 mil millones en julio
El déficit de las cuentas públicas ascendió a 189.089 millones de pesos en julio último, a pesar de que el recargo a las operaciones en dólares conocido como Impuesto País recaudó más de $ 27.400 millones.
Las mayores erogaciones del Estado ante la pandemia de coronavirus explicaron buena parte del rojo sufrido por el Sector Público Nacional.
Los gastos en concepto del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) concentraron cerca de $ 72.300 millones.
Por su parte, el programa Alimentar y las asignaciones en materia de Apoyo al Empleo explicaron conjuntamente $ 9.750 millones.
El desequilibrio primario, antes del pago de deuda pública, ascendió a $ 155.524 millones.
El pago de intereses de la deuda pública, neto de pagos intra-sector público, fue de $ 33.566 millones.
En julio los ingresos ascendieron a $ 436.206 millones, con un alza del 16,1% respecto del mismo mes de 2019.
Comparado con junio, se registró un crecimiento del 8,3%, de acuerdo con la información oficial, continuando con la paulatina, pero sostenida recomposición observada desde mayo.
En cuanto a las medidas de contención sanitaria, se financiaron erogaciones adicionales de la Superintendencia de Salud y del PAMI por alrededor de $ 10.000 millones.
En la misma línea, el marco de la emergencia económica y la contención de las tarifas de los servicios públicos, los subsidios a la energía registraron un incremento interanual de $ 12.002 millones (+33,7%).
Los ingresos tributarios crecieron 31% interanual impulsados por subas en impuestos internos ($ 7.991 millones; 227,4% interanual), débitos y créditos ($ 7.722 millones; 27,3%), y derechos de exportación ($ 4.181 millones; 14,5%).
El resto de los ingresos tributarios se incrementan $ 30.712 millones (+147,4% interanual), explicado en su mayoría por el impuesto PAIS (+$ 27.441,5 millones).