La producción manufacturera santafesina registró en enero de este año una retracción del 9,7% respecto del mismo mes del año y acumuló su cuarto mes consecutivo de caídas interanuales, en un contexto donde las dos terceras partes del total de ramas industriales presentó menor actividad, se pierden todas las semanas empleos registrados y las exportaciones se derrumbaron más de un 20% en el primer mes del año reduciendo su participación en el total de ventas al exterior santafesina al 4,6%, la relación más baja de la serie histórica, profundizando la primarización de la economía provincial.
Las consecuencias de las políticas económicas nacionales están teniendo un impacto muy fuerte en la provincia de Santa Fe ya que, de acuerdo con los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, desde fines de 2023 y hasta noviembre de 2025 se perdieron 311 empresas (-5,3%) y 8.255 empleos (-6%), lo que provoca además de medidas muchas veces irreversibles como el cierre de una fábrica, un proceso de deterioro social que afecta a las grandes ciudades pero sobre todo a las medianas y pequeñas donde las pymes son las principales y muchas veces únicas generadoras de empleos.
De acuerdo con el informe publicado por la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) los principales obstáculos que enfrenta el sector son una debilitada demanda interna que impacta en sectores ligados al consumo de bienes finales (carne bovina, bebidas, textil, prendas de vestir, calzado, aparatos de uso doméstico, entre otros), los costos financieros que doblegan la tasa de inflación e inhiben el financiamiento del capital de trabajo, la deteriorada cadena de pagos, la débil actividad del sector de la construcción y las importaciones que desplazan a la producción nacional al poseer condiciones desventajosas.
El sector de Vehículos automotores lideró la baja de la producción con un índice que provoca asombro: 74% menos de producción que hace un año y registra caídas en 11 de los últimos 12 meses. Le siguen la Industria siderúrgica (-35,6%), Maquinaria agropecuaria (-32,1%), Autopartes (-22,2%), Prendas de vestir (-15,4%), Carrocerías-remolques (-12,3%), Productos de metal y servicios de trabajo metales (-10,9%), Productos lácteos (-10,3%), Molienda de oleaginosas (-7,6%), Carne vacuna (-7,5%), Fiambres y embutidos (-7,1%), Maquinaria de uso especial (-6,7%), Maquinaria de uso general (-5,5%), Productos metálicos para uso estructural (-4,3%), Papel y productos papel (-2,1%) y Muebles y colchones (-0,2%). Respecto de las subas, solo se registraron en Molienda de cereales (+5,2%) y en Edición e impresión (+2,1%).
Una de las ramas más afectadas por las políticas del gobierno nacional es el de la metalurgia donde el 87% mostró un menor nivel de actividad en relación con enero de 2025 y se encuentra 31,4% por debajo del registro de enero de 2023. Los sectores Producto de metal y servicios de trabajo y Productos metálicos para uso estructural tuvieron los últimos doce meses retrocesos interanuales de producción.
El otro índice que revela el poco nivel de actividad de la industria santafesina es el de demanda de energía eléctrica por parte de grandes usuarios industriales que en enero de 2026 tuvo una nueva caída de 19,0% interanual producto de una caída del consumo del 25,2% en cuatro plantas siderúrgicas y de 42,8% en once plantas del complejo oleaginoso.