La sirena se escuchó a las 14.50, la hora exacta en la que, el 17 de marzo de 1992, el estallido de un coche bomba hizo volar la sede de la embajada de Israel en Buenos Aires. Fue el sonido que ayer marcó el inicio del acto de homenaje a las víctimas y sobrevivientes del atentado que dejó 29 muertos y centenares de heridos.
La decimoquinta conmemoración por el ataque terrorista estuvo signada por las acusaciones a Irán como responsable del atentado tanto como por el reconocimiento al gobierno de Néstor Kirchner y a la Corte Suprema de Justicia por las avances en la causa y en la investigación judicial por la voladura de la mutual judía AMIA.
La fuerte presencia de funcionarios nacionales, encabezados por la primera dama, Cristina Fernández, y los elogios al poder central contrastados con las críticas a los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa tradujeron el buen momento que atraviesa, después de varios altibajos, el vínculo del kirchnerismo con la comunidad judía.
La senadora justicialista apareció ayer como pieza clave de ese acercamiento. Antes del acto, recibió en la quinta de Olivos al vicecanciller de Israel, Aarón Abramovich, y, horas después, encabezó la comitiva de cinco ministros del gabinete nacional que participó de la ceremonia en la plaza de Arroyo y Suipacha, levantada en el espacio que ocupaba la sede diplomática.
El desarrollo del acto
Ayer, tras el sonido de la sirena y un minuto de silencio, el acto de conmemoración siguió con la lectura de la lista de víctimas, las ofrendas florales y los discursos.
``A quince años, no se explica el accionar de los servicios de inteligencia, la Policía y funcionarios que no dieron más que palabras'', puntualizó, por los familiares, Carlos Susevich.
Tras las críticas a las gestiones menemista y de la Alianza, Susevich distinguió la tarea de la Corte Suprema de Justicia que, en diciembre pasado, impidió la prescripción de la investigación judicial por el ataque a la embajada de Israel.
``Nos han recibido, nos han escuchado y han comenzado a actuar. En ellos depositamos, nuestras expectativas'', subrayó.
En términos similares, se pronunció Abramovich quien, además de destacar la tarea del Máximo Tribunal y la posición del gobierno a favor de la investigación judicial que esta semana derivó en el pedido de captura internacional de seis ex funcionarios iraníes en la causa AMIA, volvió a apuntar con firmeza contra Irán.
``Es el país que apoyó el terrorismo en los `90. A sus crímenes se agrega ahora el desarrollo de un programa nuclear'', puntualizó.
Esa condena, también mezclada con el reconocimiento a la tarea de la Casa Rosada y la Corte Suprema, se repitió en los mensajes del embajador de Israel en Argentina, Rafael Eldad; y de Dany Carmon, ex cónsul israelí cuando ocurrió en el atentado y esposo de Eliora, funcionaria de la sede diplomática muerta en el ataque.
El canciller Jorge Taiana fue el orador por el Ejecutivo. ``El gobierno está comprometido y no nos detendremos hasta alcanzar justicia. Confiamos en que el castigo llegará, no habrá descanso hasta que así ocurra'', dijo el jefe del Palacio San Martín en uno de los pasajes más aplaudidos de su mensaje a los familiares.
Además de la primera dama y el canciller, también estuvieron en el acto los ministros Daniel Filmus (Educación), Nilda Garré (Defensa), y Alberto Iribarne (Justicia). Los elogios al gobierno que se escucharon en el acto pasaron por alto, por caso, que Iribarne se desempeñó como segundo de Carlos Corach en Interior durante la década menemista.
El cierre de la recordación estuvo a cargo del cantante Alejandro Lerner quien, acompañado de un piano, hizo dos temas de su repertorio, incluido el conocido ``Volver a empezar'', algunas de cuyas estrofas, la primera dama y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, otro de los oradores del acto, se animaron a tararear.





