Los investigadores del homicidio de Alejandra Córdoba, la mujer que fue asesinada a mazazos en la cabeza en Morón, descubrieron que su ex pareja era tan obsesivo con su ex novia que hasta tenía en su casa los listados de llamadas entrantes y salientes de su celular.
Fuentes judiciales informaron a Télam esa documentación fue encontrada en el allanamiento que la fiscal de Morón a cargo del caso, María Cecilia Corfield, realizó en la casa que el sospechoso Claudio Alejandro Pagliuca tiene en la localidad de Lomas del Mirador, cuando aún estaba prófugo.
‘Evidentemente tiene algún amigo o contacto en la empresa de telefonía celular que le proveía los listados de las llamadas que hacía y recibía la víctima. Incluso, sobre esas listas hay anotaciones de su puño y letra con el detalle de a quién pertenecen los teléfonos‘, dijo a Télam una fuente judicial.
La fiscal Corfield también tiene acreditado que el 2 de octubre pasado, es decir, sólo dos días antes del crimen, la propia Córdoba realizó en la Comisaría de la Mujer de Morón una exposición civil donde denunciaba a Pagliuca por hostigamiento.
Los voceros revelaron que la fiscal también tiene acreditado en el expediente que en una oportunidad Córdoba denunció a su ex en una comisaría de la Policía Federal en Capital Federal, por haberla amenazado en su lugar de trabajo, una oficina de le empresa de medicina prepaga OSDE del barrio de Retiro.
Una de las hermanas de Córdoba contó en la fiscalía que la pareja convivió durante 11 años en la casa de Pagliuca, pero hace cuatro se habían separado, hace pocos meses volvieron a estar juntos y unos días antes del crimen Córdoba había decidido abandonarlo definitivamente y fue a vivir con parte de su familia en la casa de Morón donde ocurrió el hecho.
En cuanto a las pericias, la Policía Científica encontró con la técnica de ‘luminol‘ rastros de sangre en el volante y en el asiento del conductor del automóvil Honda Civic de Pagliuca que usó para llegar y escapar del lugar del crimen -como se ve en un video del municipio de Morón que captó la secuencia-, y que fue secuestrado en San Justo.
La maza que se usó como arma homicida fue hallada ensangrentada pero envuelta en una bolsa de nailon para evitar dejar huellas, en la misma escena del crimen, ya que en el video se ve cómo el asesino la arroja antes de su subir al auto.
Por último, los forenses determinaron en la autopsia que más allá de que la causa de la muerte fueron los mazazos que le fracturaron varios huesos del cráneo, el asesino también le fracturó a Córdoba los dos antebrazos cuando la mujer, en intento de defensa, quiso cubrirse la cabeza.
Fuente: Télam
El acusado tenía listados con llamadas del celular de la víctima
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