España finalizó en el tercer puesto de la Copa Confederaciones-2009, este domingo en Rustenburgo, al imponerse al anfitrión Sudáfrica por 3-2 en prolongación, tras igualar 2-2 en los 90 minutos reglamentarios, en vibrante duelo por la medalla de bronce.
Un doblete del delantero sudafricano Katlego Mphela (73, 90+3) y otro del español Daniel Güiza (88, 89), en dos minutos fatales para los Bafana Bafana, llevaron el partido a la prolongación. Allí apareció la pegada del volante Xabi Alonso, con un tiro libre en el 107, para consolar a la Roja con el bronce.
“No es el mejor sabor de boca (con el que nos vamos de Sudáfrica), esperábamos jugar la final, contentos no estamos”, afirmó el vasco.
En el alargue, el lateral Joan Capdevila pudo romper la paridad con un bombazo que estrelló en el travesaño (95) y tres minutos más tarde Mphela casi se convierte en el superhéroe Bafana: Casillas le tapó el triplete de milagro.
Antes, como buen aperitivo, con un equipo diferente al once base que había jugado hasta la sorpresiva caída ante EEUU (2-0) en semifinales, sobre todo en la medular, España tomó el control del partido y avisó con su artillero David Villa (4), pero su remate fue desviado por el meta Itumeleng Khune.
Un cuarto de hora después, Fernando Torres, también motivado como el ’Guaje’ para hacerse con la Bota de Oro al máximo artillero, hizo una buena jugada personal, pero el defensa MacBeth Sibaya le tapó el grito de gol.
España, sin su organizador Xavi, baja por una reacción alérgica en la piel, no encontraba la brújula.
En la segunda parte, la selección de Vicente del Bosque volvió a intentar el quiebre de la defensa Bafana Bafana, bien organizada y con la moral alta tras plantarle cara a Brasil en semifinales (apenas 0-1).
Pudo hacerlo a los 48, cuando Villa remató y el portero rechazó, dejando la bola para que Sergio Busquets la empujara al fondo, pero el árbitro australiano Matthew Breeze lo anuló por fuera de juego.
Los minutos en campo para la dupla Villa-Torres se acabaron a los 57. Del Bosque envió a Silva y Dani Güiza, variante significativa como la del DT brasileño de Sudáfrica, Joel Santana, que mandó al campo al punta Mphela por el armador Steven Pienaar.
Casi diez minutos después de su ingreso, tras una muy linda jugada con doble pared y desborde por la izquierda, Tshabalala envió un centro de la muerte que definió bajo el arco Mphela (73), dejando helada a España otra vez, como en las semifinales ante Estados Unidos.
Con la cabeza en otra parte, la Furia lució desconocida. Dejaba una desteñida última imagen en Sudáfrica, muy lejana a la de aquel equipo que acumulaba una racha de 15 victorias y 35 partidos invicto, hasta que EEUU le cortó su sueño de final ante Brasil. Pero apareció el temible Güiza.
Del Bosque tenía los goles en el banquillo. El primero lo hizo con un disparo bajo a la derecha tras bajar de pecho un centro (88) y enseguida dio vuelta al tanteador con un centro-disparo que se coló en el segundo palo del arquero Khune, que tuvo una buena tarde hasta ese error.
“He venido para intentar tener minutos y demostrarle al entrenador que estoy ahí. Nos vamos contentos porque después del partido de Estados Unidos nos quedamos mal, pero hoy hemos ganado”, dijo Güiza.
Pero en el descuento (90+3), Mphela le rompió el arco a Casillas con un tiro libre recto de 25 metros que llevó el partido al alargue e hizo delirar a Santana y la afición Bafana Bafana.
La ilusión duró poco. El orgullo de España, otra vez en carrera, inclinó la balanza con un lindo tiro libre que Xabi Alonso clavó al segundo palo.
“Nos ha pasado un poco de todo, pero quitando el día malo de Estados Unidos y la primera parte de hoy (domingo), que ha sido para olvidar, estuvimos bien”, fue el balance final de Vicente Del Bosque en Sudáfrica.
Fuente: AFP




