Luis Rodrigo
Todos los años los usuarios del Gas Natural Comprimido deben renovar sus obleas y la Cédula de Identificación del Equipo (la llamada ``tarjeta amarilla''). Ahora se agrega otro gasto, que bien visto es una inversión.
En la enorme mayoría de los equipos de GNC cuando ocurre un accidente y uno de los conductos que llevan el gas al motor se rompe ese combustible continúa liberándose, hasta que se cierre la válvula ubicada junto al tubo.
Una resolución de la autoridad regulatoria sobre el gas en la Argentina, Enargas, obliga a una paulatina incorporación de un sistema de válvula que tiene la virtud de actuar en forma automática ante una repentina liberación del fluido gaseoso.
La medida adoptada a nivel nacional hará que la totalidad del parque automotor provisto con equipos de GNC cuente, en el futuro, con esta ventaja. Cuando se rompa una manguera o se abra uno de los caños que conducen el gas al motor la válvula que se debe incorporar al equipo actuará en forma automática y disminuirá el paso del combustible.
Sin dudas estos son los aspectos más importantes del cambio dispuesto por Enargas. El problema _menor frente a las ventajas del dispositivo de seguridad_ es que la válvula tiene un costo de $ 250, y que la próxima renovación de las obleas tendrá _obligatoriamente_ esa erogación extraordinaria. Obviamente, la válvula con dispositivo de exceso de flujo, ese es su nombre técnico, se compra una vez, como cualquier otro componente de la instalación. Reemplazará a la actual válvula del cilindro.
Resoluciones
Dos resoluciones de Enargas fijan la obligación: la N° 3690/07 que obliga al reemplazo de válvulas comunes por las de autobloqueo y la N° I/0039 modificatoria de la primera.
La segunda resolución modifica el artículo décimo de la primera. Básicamente, en lugar de obligar a todos los usuarios del sistema a efectuar el cambio de forma inmediata, lo hace en forma más gradual.
Actualmente deben cambiar ``la válvula de bloqueo existente en el cilindro, por una nueva con dispositivo de exceso de flujo, en las operaciones de revisión anual o modificación, en la que por cualquier motivo el cilindro sea intervenido por un Centro de Reprueba Periódica de Cilindros (CRPC) para GNC o deba procederse al reemplazo de la válvula de bloqueo existente, por defectos de funcionamiento en ésta''.
La resolución dice que ante ``la eventualidad de que la válvula existente de bloqueo del cilindro, a cambiar por mal funcionamiento, sea del tipo de accionamiento eléctrico y con dispositivo de exceso de flujo, se la deberá reemplazar por una nueva del mismo tipo''.
En cualquier caso ``la válvula deberá formar parte del kit completo denunciado ante el Enargas''.
Para los restantes equipos habilitados, según el siguiente cronograma:
``a) Desde el 18 de julio de 2007 hasta el 31 de marzo de 2008 inclusive, cuando el vencimiento de la prueba hidráulica del cilindro tenga fecha anterior al 1° de abril de 2009; b) desde el 1° de abril de 2008 hasta el 31 de marzo de 2009 inclusive, cuando el vencimiento de la prueba hidráulica del cilindro tenga fecha anterior al 1° de abril de 2010; y c) desde el 1° de abril de 2009 en adelante, los restantes cilindros no incluidos en ninguna de las alternativas precedentes''.
Comentó que el sistema es igual a lo que ocurre con los motores y los combustibles líquidos. ``Si por ejemplo se corta una manguera, los automóviles nuevos cortan la corriente para que no se bombee nafta. Ahora con el GNC será lo mismo''.
Las ventajas del autobloqueo del gas
El Litoral consultó a Eduardo Barbotti, vicepresidente la Cámara Argentina de Talleres de Instalación y Afines.
``Lito'' subrayó que las ventajas en cuanto a seguridad del nuevo dispositivo son enormes, y advirtió que las válvulas que disminuyen el flujo de gas en caso de accidentes _mediante un sistema de autobloqueo_ existen desde hace más de 10 años, pero _lamentó_ ``dejaron de instalarse''.
Explicó que como Enargas no las consideraba obligatorias esa diferencia de costos conspiró contra su instalación. Producto de la competencia por ofrecer mejor precio entre los talleres que instalan los equipos, ``dejó utilizarse un sistema que significa mejorar notablemente las condiciones de seguridad''.
Advirtió que hoy son muy pocos los equipos que cuentan con esa válvula que, por ejemplo en el caso de un accidente, cuenta con un sistema de control de flujo que provoca un inmediato autobloqueo que deja una pequeña salida de gas.
Señaló que como la mayoría de los vehículos hoy no lo tienen, una rotura de un conducto de gas implica que se libere este combustible hasta que se cierre la válvula de paso manualmente. ``Con el control de flujo lo que logramos es bloquear la salida violenta de gas en caso de un accidente: es técnicamente muy bueno, lo que convierte al GNC en un sistema mucho más seguro'.
Se fabrica en el país
La Argentina lidera en el mundo el uso del GNC, tanto en el número de vehículos que tienen instalados equipos que permiten la alimentación dual de los motores (nafta y gas) como en la disponibilidad de estaciones de servicio. Lo mismo ocurre con la fabricación de los equipos de gas y con la válvula que ahora obliga Enargas a añadirles. Otro productor importante en equipos es Italia, y los que se importaron durante la convertibilidad _en parte_ tenían este tipo de válvulas.




