El fallo de un juez misionero que consideró que la muerte de una niña que había sido atropellada no fue provocada por el accidente sino por la ablación de sus órganos causó hoy indignación en el gobierno nacional y motivó una denuncia judicial en contra del magistrado. El protagonista de la reacción más virulenta fue el ministro de Salud, Ginés González García, quien este miércoles por la mañana afirmó que el magistrado que tomó esa decisión -el juez de instrucción de Eldorado, Carlos María de la Cruz- "es un ignorante supremo". "El juez es un ignorante supremo, no es una simple torpeza, ignorancia, desconocimiento, es mucho más que eso", aseveró González García en referencia al fallo que consideró que la niña Agustina Bernasconi -de 12 años- murió por la ablación de sus órganos y no por las heridas recibidas cuando la atropelló una camioneta. Por la tarde, en una conferencia de prensa brindada en el Ministerio de Salud, González García volvió a arremeter contra De la Cruz cuando evaluó que su decisión causó "un prejuicio enorme" y propuso "una sanción ejemplar" para el funcionario judicial. "El fallo ha causado un perjuicio enorme y por lo tanto tendría que haber una sanción ejemplar. Yo no sé si atribuirlo a la ignorancia o a la demencia. Espero que esto no provoque una erosión de todo el trabajo que hemos hecho a partir de la ley del trasplante", afirmó González García. Para defender su veredicto, el juez había insistido por la mañana en que "los padres de la niña no probaron que la chica estaba en estado vegetativo irreversible". "Ellos no prueban este estado irreversible, entonces ahí se corta la relación causal entre el accidente y el resultado" de la muerte, dijo el magistrado a radio Mitre. Pero la de González García no fue la única respuesta airada que recibió el juez por su fallo, ya que en la Justicia Federal se radicó una denuncia por presunto "incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de poder". La presentación recayó ante el juez Ariel Lijo y fue formulada por el abogado Gregorio Dalbón, quien consideró que "el magistrado hizo caso omiso del dictamen efectuado por la Justicia penal y del certificado de muerte del INCUCAI. Nada más alejado de la verdad, ya que la menor estaba muerta por las lesiones catastróficas provocadas" por el accidente. Por su parte, el director del Centro Unico Coordinador de Ablación e Implantes de Misiones (CUCAIMIS), José Gaspar Argüello, afirmó que esa entidad "actuó con seriedad" en el caso. "Esto no tiene lógica, es inentendible", consideró, y afirmó en declaraciones a radio La Red que desde el CUCAIMIS "se hizo el diagnóstico de muerte, lo que se informó a los familiares de la chica". El fallo de De la Cruz se conoció este martes, y en él el magistrado -a cargo del juzgado en lo civil y comercial 2 de la ciudad misionera de Eldorado-, consideró que una niña de 12 años que fue atropellada en Puerto Iguazú no murió por ese accidente, sino por la ablación de órganos que se le realizó cuando estaba con muerte cerebral. El juez llegó a esa conclusión pese a que en la causa penal se condenó a la joven de 16 años que manejaba la camioneta por la muerte de la chica, al hallarla responsable del hecho -ocurrido el 9 de marzo de 2000-, y a que él mismo autorizó la ablación cuando fue solicitada por la familia. Fuente: Télam.




