Danilo Chiapello - [email protected]
Es sumamente delicado el estado de salud de un niño, de 3 años, a raíz de las heridas que sufrió tras ser pateado por un equino.
Del penoso hecho se tuvo noticias durante la tarde de ayer, cerca de las 18, cuando se supo del ingreso al hospital Protomédico de Francisco Galleguillo (3), a quien se le diagnosticó traumatismo de cráneo con compromiso sensorial, con pronóstico reservado.
Tras una primera asistencia se resolvió que sea derivado al Hospital de Niños. Dicho trámite se cumplimentó con la compañía de la madre del chico, de 32 años. Ya en este nosocomio fue examinado por el médico de turno quien dictaminó “hundimiento de cráneo con pérdida de masa encefálica”.
Cabe destacar que el grave suceso se produjo por la patada de un equino, en circunstancias que ahora son materia de investigación.
Al cierre de esta edición el niño permanecía alojado en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI). Fuentes médicas del lugar precisaron que su estado sigue siendo grave, aunque estable. “Está con respiración asistida y debemos aguardar su evolución para las próximas horas”, dijeron.
Mordida
* En tanto una niña de 6 años debió recibir asistencia médica de urgencia tras ser mordida por un equino, en un episodio ocurrido la tarde de ayer en un campo de San José de Rincón.
La menor fue identificada como María Torres (6), quien llegó hasta el Samco de dicha localidad acompañada por su madre. La nombrada presentaba lesiones cortantes en la zona del tórax a raíz de la mordida de un caballo.
Personal local brindó los primeros auxilios aunque luego se llamó a una ambulancia del Dipaes para que traslade a la menor hasta el Hospital de Niños, donde quedó internada.
Barrilete
Por último un chico, de 10 años, permanece internado en observación luego de sufrir una fuerte descarga eléctrica en momentos que remontaba un barrilete.
Todo comenzó cuando personal de la comisaría 2da. (Colonia Macías) -departamento Garay-, tomó conocimiento del ingreso al hospital local de Ulises Gómez, de 10 años, con domicilio en la zona urbana de esa localidad.
Entrevistada la progenitora Carina Capiaqui, de 30 años, manifestó que en circunstancias en que su hijo se encontraba remontando un barrilete, tocó con el mismo uno de los cables de alta tensión existentes en el lugar, provocándole una descarga eléctrica. Como consecuencia resultó con una lesión en la mano y quedó en estado de inconciencia.
Poco después personal de dicho nosocomio, procedió al traslado del menor al hospital de Helvecia y a posterior derivado al hospital de Niños de Santa Fe.
Es de hacer notar que el hilo del barrilete, era el comúnmente utilizado para los boyeros eléctricos.




