El antecedente: El 4 de junio de 2011, El complejo volcánico Puyehue-Cordón Caulle entró en erupción y la enorme cantidad de ceniza liberada produjo severos daños en la zona de Neuquén, Río Negro y Chubut, además de la zona cordillerana del lado chileno. Parte de esa ceniza llegó al centro del país, y hasta la ciudad de Santa Fe. Fueron afectadas duramente Villa La Angostura y Bariloche, entre otras. A un año del desastre natural, los pueblos patagónicos afectados se recuperan lentamente.
Un testimonio, hoy: “Fue un bajón anímico muy grande. Aquí en Bariloche, la producción ovina quedó muy perjudicada, todavía no logró recomponerse. La sociedad quedó muy golpeada. Hubo grandes pérdidas materiales, ambientales y simbólicas. En Bariloche, dependemos mucho de la cuestión climática. La actividad comercial y turística quedó muy resentida. Hoy, a un año, nos recuperamos lentamente” (Dr. Julio Goldenberg, residente en Bariloche).




