Un sorpresivo giro tuvo este jueves el juicio por el secuestro y desaparición de la adolescente Fernanda Aguirre, luego de que su padre no reconoció su firma en la denuncia policial del hecho y aseguró que él no confeccionó un croquis en el que se detalla el itinerario que siguió la chica antes de desaparecer, como consta en el expediente.
El incidente se registró ante la Sala del Crimen de Paraná cuando Julio Aguirre declaró que tras depositar en un puente los 2.000 pesos exigidos para liberar a Fernanda, su yerno, Isaías Ehrlich, le había revelado que el dinero había sido retirado "por un Lencina" y una mujer a la que no reconoció.
Ehrlich, que era pareja de Maria Emilia Aguirre, hermana de Fernanda, vio a quienes retiraron el pago del rescate desde los techos de un galpón situado en inmediaciones del puente de hierro, en el acceso este a Paraná y se lo comunicó a su ex suegro.
Una contradicción de Aguirre fue advertida por el abogado Rubén Pagliotto, defensor del imputado Raúl Monzón, quien pidió al tribunal que lea la denuncia formulada por los familiares de Fernanda horas después del secuestro.
La lectura reveló que Aguirre había declarado en la comisaría de San Benito que Ehrlich le había señalado que el rescate había sido retirado por un desconocido y por una mujer que parecía ser la hermana de "El Jorobado" Lencina, hermano de Miguel Angel, el principal sospechoso del secuestro.
Pagliotto pidió que Aguirre se acercara al estrado para reconocer la firma estampada en la denuncia, pero sorpresivamente el padre de Fernanda dijo que no reconocía la rúbrica.
De inmediato, el presidente del tribunal, José María Chémez, ordenó la realización de pericias para determinar fehacientemente si la firma corresponde a Aguirre o fue falsificada.
Luego, María Emilia Aguirre, hermana de Fernanda, admitió que el día que formularon la denuncia en la comisaría de San Benito no firmaron ningún documento. "Días después sí nos llamaron para firmar la denuncia", admitió la joven.
El padre de Fernanda tampoco reconoció haber dibujado un croquis del itinerario que siguió la adolescente de 13 años antes de ser secuestrada, que fue introducido en el expediente por el fiscal federal de Paraná, Mario Silva.
"Yo no sé leer ni escribir y a la firma la dibujo", explicó Aguirre al tribunal al ser consultado sobre su instrucción.
Afirmó que nació y se crió en el campo y que sólo fue a primer grado inferior de la escuela primaria durante 15 días."En el campo no teníamos tiempo para estudiar", graficó.
"Solo sé hacer algunas sumas sencillas", dijo cuando los integrantes del tribunal le preguntaron como maneja el quiosco que tiene en San Benito."Yo atiendo el quiosco, pero la administración la lleva mi esposa", aseguró.
Antes de Julio testimonió su esposa, Maria Inés Cabrol, quien dijo al tribunal que esperaba justicia y saber donde está su hija.
La mujer reconoció el apoyo de los gobiernos nacional y provincial y relató que, merced a esa ayuda, pudo viajar a diferentes provincias argentinas y al exterior para tratar de encontrar alguna pista de su hija.
Ante una pregunta de la querella, Cabrol relató que durante una visita que el gobernador Jorge Busti le efectuó a su casa, su marido Julio tuvo una crisis nerviosa y amenazó con matarlo.
El incidente fue confirmado una rato más tarde por Aguirre al prestar su testimonio."Si usted tiene algo que ver (con el secuestro de Fernanda) yo lo mato", admitió haberle dicho al gobernador el padre de la adolescente.
Cuando el tribunal le preguntó las razones del exabrupto el hombre no pudo fundamentarlo y prosiguió con su testimonio.
Durante la segunda jornada del juicio oral y público también testimoniaron hoy María Emilia Aguirre, hermana de la adolescente desaparecida y los yernos de la familia Aguirre, Adrián Schoenfeld y Ulises Alvarez, también declararon hoy ante el tribunal.
Schonfeld fue quien acompañó a Julio a pagar el rescate por Fernanda y Alvarez estaba en la casa de sus suegros cuando se produjo el segundo llamado para indicar el lugar donde pagar el rescate. Ehrlich tenía que declarar hoy pero no concurrió porque trabaja en Añatuya, Santiago del Estero, y no pudo ser ubicado.
Fernanda fue secuestrada el 25 de julio de 2004 en San Benito, 20 kilómetros al este de la capital entrerriana y pese a que se pagó el rescate pedido por sus captores nunca apareció.
El principal sospechoso, Lencina, apareció ahorcado en la celda en la que estaba detenido por el caso y al juicio oral, que continuará el lunes próximo, llegaron como imputados su esposa Mirta Chávez y su primo, Monzón.
Télam




