Ignacio Pueyo

El Club Náutico El Quillá está pasando uno de sus mejores momentos de los últimos tiempos, con el pasaje a la final de la Copa Federación. Con un nuevo cuerpo técnico y un plantel que se conoce hace años, el equipo ha ido de menor a mayor en la competencia.

Ignacio Pueyo
La Copa Federación es un certamen sumamente atractivo, con la interesante motivación de medirse ante distintos clubes de las diferentes ligas de la provincia. Sin embargo, en los últimos años los equipos santafesinos han tenido una suerte sumamente esquiva en la competencia. En la edición de 2019 Independiente de Santo Tomé llegó a las semifinales, mientras que Cosmos perdió en la final contra Atlético San Jorge en el año 2016. Fue lo más cerca que estuvieron los clubes santafesinos de llevarse la Copa en los últimos años.
No obstante, el equipo del sur de nuestra ciudad ha demostrado a lo largo de esta edición un crecimiento sumamente importante, y lo ha rubricado llegando a esta final. Para eso, los dirigentes de El Quillá fueron a buscar durante los últimos días de diciembre a Martín Minella, ex entrenador de las inferiores de Colón, con gran trayectoria como jugador y entrenador en el fútbol local.
Junto a su grupo de trabajo, Minella supo darle una identidad al plantel del Tiburón, compuesto por una enorme cantidad de jugadores del club que se conocen en gran parte desde su infancia.
Todo esto no quita que haya habido sobresaltos. El primer partido de la Copa resultó en derrota ante Polideportivo Arijón, campeón de la Copa de Plata de la Liga Galvense. En el partido revancha, El Quillá ganaba cómodamente, y un gol de Arijón hizo aparecer nuevamente las dudas. Recién en el último minuto del encuentro llegó un golazo que le dio la clasificación al Tiburón, después de buscarlo intensamente.
Más tarde llegó la hora de enfrentar a un multicampeón de la Liga Totorense: Defensores de Centeno. El equipo del sur provincial no fue ningún cuco, y El Quillá se impuso sin inconvenientes con un global de 5 a 0.
Pero las piedras en el camino siempre están, y una vez más el equipo debió dar una muestra de carácter. Es que en el primer partido de semifinales el equipo sufrió dos expulsiones ante Olimpia en Santa Teresa, y debió jugar gran parte del partido en inferioridad numérica. El resultado fue de apenas 1 a 0 en contra, pero el equipo jugó muy bien y mereció incluso haber convertido algún gol. En la vuelta, ese carácter y esa madurez que el equipo fue obteniendo con el correr de los partidos se hizo notar, para lograr una victoria por 3 a 1 que le valió la clasificación a la final.
En esta fase decisiva llegó Atlético María Juana, equipo de la Liga Rafaelina, y que sufrió contra un equipo que juega muy bien al fútbol. El Quillá pudo imponerse 2 a 0 en la ida, y ahora definirá en el Departamento Castellanos en busca de la segunda estrella de su historia.
El Tiburón vive un sueño y no quiere despertarse hasta que pueda concretarse. En el medio está el esfuerzo de los jugadores, entrenadores, las familias, y el trabajo de un grupo de dirigentes que apostó por este camino y que trabaja incansablemente para poner a El Quillá en el lugar que se merece.
La vuelta
El próximo domingo 27 de marzo se jugará el partido de vuelta de la final de la Copa Federación. A partir de las 16, Náutico El Quillá visitará a Atlético María Juana con la ventaja de 2 a 0 obtenida en la ida.