La Universidad Nacional del Litoral (UNL) dio un nuevo paso hacia la transformación de sus propuestas académicas con la adhesión al Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (Sacau), un esquema que busca poner el foco no solamente en las horas de cursado, sino en el tiempo total que demanda a los estudiantes aprender.
Un crédito equivale a 25 horas: la UNL avanza con el nuevo sistema académico
Se implementará progresivamente en pregrado, grado y posgrado. Este nuevo esquema considera tanto la interacción pedagógica como el trabajo autónomo del estudiante, buscando reconocer trayectorias por fuera del tiempo de clases.


La decisión fue aprobada este jueves por el Consejo Superior de la UNL y establece que un crédito académico equivaldrá a 25 horas de trabajo académico del estudiante. En esa cantidad se contemplan tanto la interacción pedagógica con los docentes como las actividades que cada estudiante desarrolla de manera autónoma.
"Hemos aprobado, en el marco del Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios, una normativa que rige para todo el sistema universitario nacional", destacó la rectora de la UNL, Laura Tarabella, en declaraciones realizadas a medios del norte provincial.
La rectora recordó que la incorporación del Sacau "era uno de los desafíos que íbamos a tener en términos académicos y curriculares".
El cambio no será inmediato para todas las carreras. La aplicación será progresiva y estará vinculada a los procesos de revisión, modificación o adecuación de los planes de estudio. El sistema alcanzará a las carreras de pregrado y grado, posgrado, ciclos de complementación curricular, diplomaturas y otras propuestas formativas.
Un marco general
La adhesión al Sacau constituye el marco general para un proceso de adecuación que involucrará a las distintas unidades académicas. Se revisarán los planes de estudio y las formas de enseñar, aprender y evaluar.
"Son avances muy importantes y ahora tenemos que continuar justamente con la implementación de ello al interior de cada una de nuestras unidades académicas y de nuestras carreras de manera progresiva y gradual", sostuvo Tarabella.
Uno de los objetivos es reconocer que no todos los estudiantes recorren la universidad de la misma manera. Las distintas modalidades de cursado, tiempos de dedicación y formas de aprendizaje podrán ser contempladas dentro de una unidad común que, además, busca favorecer una mayor flexibilidad académica.
Cabe recordar que la Secretaría de Educación, dependiente del Ministerio de Capital Humano, aprobó en mayo de 2025 una modificación del Sacau, creado en 2023. Los cambios serán obligatorios desde 2027 para las nuevas carreras, mientras que las existentes deberán adaptarse progresivamente a partir de ese año. Las universidades pueden incorporarlo voluntariamente antes.

Más que horas de clase
Uno de los principales cambios conceptuales es que el crédito deja de estar centrado exclusivamente en la cantidad de horas que un estudiante permanece en clase.
La UNL plantea construir una mirada propia sobre el Trabajo Académico del Estudiante (TAE). "No solo tenemos que considerar la interacción pedagógica docente-alumno, sino ese plus que agrega al sistema del crédito, que es cómo reconocer la actividad autónoma de nuestros estudiantes", explicó Tarabella.
El TAE contempla, por un lado, la Interacción Pedagógica (IP), que incluye las diferentes formas de cursado e interacción acompañadas por los docentes, tanto presenciales como virtuales. Por otro, el Trabajo Autónomo (TA), que reúne las actividades que el estudiante realiza para sostener, profundizar y ampliar sus aprendizajes.
Así, un crédito no representa simplemente 25 horas de clase: son 25 horas de esfuerzo académico distribuidas entre las distintas actividades que requiere una propuesta formativa.
La revisión, facultad por facultad
La cantidad de créditos que tendrá cada carrera y su distribución no quedan definidas en esta adhesión al Sacau. Esas decisiones serán parte de los procesos de revisión curricular de cada unidad académica.
"Si bien la norma plantea algunos mínimos de créditos para el cursado anual, según el tipo de carrera y la duración, estas cuestiones van a ser definidas en los procesos de revisión y cambio curricular que cada una de las unidades académicas se esté dando con respecto a sus planes de estudios", explicó a El Litoral Bárbara Mántaras, secretaria Académica y de Innovación Educativa de la UNL.
Las facultades cuentan con distintas estrategias para revisar y hacer el seguimiento de sus carreras. En esos procesos se incorporarán las discusiones sobre el Sacau y los documentos de trabajo elaborados en conjunto por las unidades académicas.
La Secretaría Académica acompañará ese proceso y generará instancias participativas. "Fundamentalmente, la mirada y las voces de docentes y estudiantes" serán parte de las discusiones, remarcó.
No será una simple cuenta matemática
Mántaras remarcó que la implementación no se limitará a convertir horas de cursado en créditos. "Estas cuestiones no se reducen a la aplicación de un cálculo matemático o de una fórmula que permita adecuar los planes de estudios a las nuevas disposiciones, sino que más bien su sentido radica en concretar transformaciones sustantivas a nivel curricular", planteó.
La definición del nuevo sistema demandó un proceso de discusión interna que involucró a las facultades, los centros universitarios y las áreas académicas de la UNL. Tarabella destacó especialmente el trabajo realizado durante el proceso de construcción de los acuerdos. "Fue un trabajo muy arduo, pero con mucho compromiso, con mucha responsabilidad de todas las unidades académicas", afirmó.
En ese proceso participaron las secretarías académicas de las facultades y centros universitarios, las comisiones del Consejo Superior y los consejeros. También se generaron instancias de diálogo con la Federación Universitaria.









