Miguel Ángel Gavilán


Miguel Ángel Gavilán
Hoy, 28 de febrero, se cumple un nuevo aniversario de la Comunidad Andaluza, dado que para esa fecha se celebró el primer Referéndum con el fin de obtener un estatuto de autonomía para Andalucía. A fin de conmemorar esta fecha tan querida para los descendientes de andaluces en la zona, es conveniente hacer un poco de historia.
El 4 de diciembre de 1977, cerca de un millón y medio de andaluces, convocados por la Asamblea de Parlamentarios, expresaban su deseo de conseguir una autonomía en las capitales de las provincias. El 7 de enero de 1978, la Asamblea de Parlamentarios Andaluces, aprueba el proyecto de Decreto por el cual se regula el régimen preautonómico. El Real Decreto Ley 11/1978, concede el 27 de abril, la preautonomía de Andalucía. En agosto de ese mismo año, el 95% de los ayuntamientos andaluces y todas las diputaciones provinciales, se unieron para aprobar en Carmona un primer anteproyecto de Estatuto con una comisión integrada por nueve representantes de todos los partidos parlamentarios andaluces.

El 28 de febrero de 1980 se celebra por primera vez el Referéndum de Autonomía. Este, vence positivamente en siete de las ocho provincias que componen el territorio andaluz menos en Almería. Aun así, el deseo andaluz de alcanzar la autonomía produce un debate político llegando a las Cortes del Estado que, hace una modificación en la Ley de Referéndum para que se permita que Almería se incorpore al proceso autonómico.
Es el mismo 28 de febrero pero de 1981, cuando la Asamblea de Parlamentarios de Andalucía se reúne en Córdoba con el motivo de analizar el Estatuto de Autonomía. Tras jornadas de debate, se aprueba por unanimidad de los diputados el «Estatuto de Carmona» el 1 de marzo.
Un poco de poesía
Miguel Hernández en su poema “Vientos del pueblo” define de manera precisa el sacrifico del pueblo andaluz que hoy celebra su independencia. Dice:” andaluces de relámpagos, /nacidos entre guitarras/y forjados en los yunques/torrenciales de las lágrimas”. La historia de Andalucía es un vaivén de guitarras y llanto, de muertes conmovidas y de canciones que recuerdan ese dolor y lo transustancian en anhelos de libertad.

Los nombres de dos fusilados salen al cruce al momento de recordar el proceso independentista de la Comunidad Andaluza. Uno es el de Blas de Infante, ensayista, notario y político, nacido en Casares, provincia de Málaga el 5 de julio de 1885. Su profundo sentido patriótico lo llevó a ser una de las voces más destacadas en la lucha por la Autonomía Andaluza. En 1933 propuso que la melodía del canto religioso Santo Dios, un himno que cantaban segadores de algunos pueblos andaluces a la salida o a la puesta del sol, fuera el himno de Andalucía, cambiándole la letra por un texto suyo. Este himno, junto con la bandera y el escudo elegidos en la Asamblea de Ronda de 1918, son actualmente los símbolos oficiales de Andalucía, según el artículo 6.2 del Estatuto de autonomía de 1981, reformado en 2007.
Tras las elecciones de 1936, con la victoria del Frente Popular, el movimiento andalucista recobró fuerzas. Durante la Asamblea de Sevilla celebrada el 5 de julio de 1936 se aclamó a Blas Infante como presidente de honor de la futura Junta Regional de Andalucía. El 18 de julio se produjo el golpe militar que inició la Guerra Civil Española. Apresado el 2 de agosto, Blas Infante fue fusilado el 11 de ese mes en la ruta que va de Sevilla a Carmona.

Días después, el 19 de agosto, otro intelectual independentista, Federico García Lorca, era fusilado en Viznar por motivos hasta el día de hoy desconocidos. Este gigantesco poeta andaluz supo radiografiar los anhelos, las tragedias, el dolor colectivo que implicaba la pertenencia a una raza y a un pueblo. Pocos poetas lograron traducir en poesía como Lorca, el penar constante de una comunidad que anhelaba ser libre. Este año se cumplen 84 años de estas dos muertes que son el punto visible de verdaderas masacres injustas vividas por los españoles durante la oscura etapa franquista. Parafraseando a Miguel Hernández, vale la pena recordar su valentía como el relámpago vital que fueron y cuya luz aún no se extingue.
Actualmente el Centro Andaluz de Santa Fe está pasando un momento crítico. Al no tener una sede para funcionar, el material bibliográfico, el mobiliario y los recuerdos de tantos andaluces que encontraron en estas tierras un hogar, se encuentra en depósitos y casas de los miembros de la Comisión Directiva. Que sirva de recordatorio esta fecha tan querida para andaluces y argentinos y se reactive el pedido de un lugar a fin de que Andalucía tenga su casa en la capital santafesina.