El jueves, el Concejo Municipal de Santa Fe distinguió como Santafesino Destacado al profesor Julio Beltzer, figura del teatro santafesino: creador de Teatro Taller, director histórico de la Escuela Provincial de Teatro, docente de la escuela secundaria Almirante Guillermo Brown y prolífico dramaturgo. En la ocasión fue acompañado por familiares, amigos, ex alumnos y compañeros, que festejaron la “sorpresa” que le otorgó el cuerpo legislativo de la ciudad. La impulsora del proyecto fue la concejala Alejandra Obeid, ella misma ex alumna del maestro celebrado.
Distinguieron a Julio Beltzer
Fue reconocido como Santafesino Destacado por el cuerpo, por su trabajo de décadas en el teatro santafesino, como dramaturgo, director y docente medio y terciario. En la ocasión, fue acompañado por ex alumnos y compañeros en el quehacer cultural.

Construcción de lo social
Luego de los abrazos y el diploma, ambos conversaron con los medios locales.
—¿Por qué esta declaración?
Obeid: —La distinción es por la trayectoria que ha tenido Julio Beltzer en lo que es el teatro santafesino, en esta historia del teatro en la ciudad de Santa Fe, y sobre todo vinculado a lo que fue su actividad con el pasar de los años. Hace unos días veía una entrevista donde él hablaba sobre lo que fue su desempeño en el teatro, de acuerdo a las épocas de la vida: en su infancia, luego en la época de la dictadura, en Malvinas, y así hasta la actualidad. La verdad es que son esas personas, esos personajes de nuestra ciudad de Santa Fe, a los que hay que valorarlos y vivirlos. Por eso hoy nuestra distinción al maestro Julio Beltzer (que también fue mi profesor de teatro en algún momento, en alguna obra) como Santafesino Destacado.
Beltzer: —En “El fantasma del Teatro Municipal”.
Obeid: —En “Velorio subtropical”, en la Sala Marechal.
—¿Qué significa para usted esta distinción?
Beltzer: —Es muy bueno. Creo que, aunque suene muy común, “todo lo que va vuelve”. Creo que lo que pude articular entre educación y cultura... Trabajé de manera independiente, a lomo partido, sin Instituto Nacional de Teatro mediante, con sistema de cooperativa. En los 70 alquilábamos una casa en Urquiza y Catamarca (Teatro Taller), y era todo bajo nuestro exclusivo esfuerzo.
Pero al mismo tiempo tuve la posibilidad de trabajar en (la escuela Almirante) Brown, ahí tuve a un grupo de alumnos, donde estaba Alejandra, donde estaba Mariano (Bravi, uno de los periodistas presentes y uno de los impulsores de la invitación a los viejos conocidos), con los que somos amigos desde que estos chicos tenían 12 años y ya tienen 45. Eso me dio el teatro: creo que el teatro fue el vínculo y la construcción de lo social que el espacio de lo teatral genera.
Ahora sigo con la actividad: ahora ya estoy jubilado, de todas maneras escribo, busco otros lados. Esta fue una buena sorpresa.
—Están por publicarse sus obras de la mano de la UNL.
Beltzer: —Se publican en el marco del Argentino de Teatro de este año, prologado por Jorge Ricci y Roberto Schneider. Están seleccionadas seis obras que he escrito entre los 90 y 2005








