Pablo Jaurena presentó el primer single de "Fueyerías", un proyecto que reunió a más de 30 bandoneonistas de distintas generaciones y países para referirse a la historia, el presente y el futuro del instrumento.
Jaurena, el promotor del proyecto. Foto: Gentileza Tan Kurttekin
El bandoneonista y compositor Pablo Jaurena lanzó el single "Loca bohemia", de Francisco De Caro. Es una versión que formará parte de "Fueyerías", el nuevo álbum de su autoría que, en sus propios términos "rinde homenaje al paradigmático instrumento tanguero".
Para este trabajo, reunió a bandoneonistas de varias generaciones y estilos. Entre los invitados aparecen Víctor Lavallén, Rodolfo Mederos, Néstor Marconi, Lisandro Adrover y Daniel Binelli, junto a referentes de generaciones posteriores.
La presentación del mencionado single tiene su propia historia detrás. Este arreglo original de Roberto Pansera se remonta al 1986, cuando Juan Alberto Badía realizó en su programa un homenaje a Astor Piazzolla, con el propio músico en el estudio.
Allí, Leopoldo Federico, Dino Saluzzi, Binelli y Mederos estrenaron "Loca bohemia" en cuarteto de bandoneones. Es para "Fueyerías" que se realiza la primera grabación de estudio de ese tema con ese formato. Sobre todas estas temáticas, Jaurena dialogó con este medio.
Gentileza Tan Kurttekin
Encuentro de colegas
-"Loca bohemia" abre el camino de "Fueyerías". ¿Por qué elegiste esta obra como primer adelanto del disco?
-Fundamentalmente porque creo que esta versión del bello tango “Loca Bohemia” es un arreglo (por cómo está planteado desde la escritura y la estructura) que representa muy bien el espíritu y concepto del album “Fueyerías”.
Fundamentalmente desde el encuentro y el compartir, la creación colectiva, con el bandoneón en el centro de la escena, hablando por sí mismo de su historia, de sus posibilidades expresivas.
En "Loca Bohemia", cada músico tiene un rol fundamental aportando a la sonoridad grupal, creando un “gran bandoneón”, y a la vez tiene también un espacio para reflejar su personalidad, su singularidad, a través de sucesivas intervenciones solísticas.
Gentileza Dante Ascaino
Esos solos están conectados como si fueran parte de una conversación, un encuentro de amigos, en un espacio lúdico, la historia se va contando de la mano de todos.
Hay momentos más dulces, momentos más estridentes, momentos más violentos, momentos más tangueros, momentos más líricos, y un momento de mucha libertad que es la sección de improvisación grupal del final.
Conceptualmente, todo esto significa "Fueyerías": un espacio de encuentro de colegas que no tocan juntos, para crear, para conciliar perspectivas, historias, estilos, para compartir desde lo que nos apasiona, para mostrar diferentes perspectivas y posibilidades estéticas desde el encuentro de fueyes.
Un espacio para poner en valor el bandoneón y visibilizar repertorios, ya sea viejos o nuevos, pero que están en los márgenes del tango, que son poco conocidos pero increíbles.
Gentileza Tan Kurttekin
Todo eso es una "fueyería", cualquier pequeña aventura que emprendamos colectivamente a través del bandoneón.
La participación de Binelli es muy significativa: él fue uno de los intérpretes originales de esta obra, él preservó los manuscritos, y recrearla de su propia mano cuarenta años después es tener un testimonio directo y extraordinario, un ejemplo claro traspaso generacional.
Otra razón es que quisimos empezar adelantando el álbum con algo que hayamos grabado en Argentina. El próximo single mostrará lo opuesto, lo más lejos adonde este proyecto nos llevó, Japón. En un gesto como desde adentro hacia afuera, que es como se gestó la hisotria y el desarrollo del bandoneón contemporáneo. De Argentina hacia el mundo.
Un trabajo monumental
-El álbum reúne a más de 30 bandoneonistas de distintas generaciones y países. ¿Qué fue lo más desafiante de llevar adelante un proyecto tan grande?
-Creo que lo más desafiante fue poder sostener el impulso creativo en el tiempo y no dejarse vencer por las diferentes dificultades que se nos fueron planteando en el camino de la producción del álbum, que no fueron pocas.
Gentileza Dante Ascaino
Muchas cosas no fueron fáciles: convocar y hacer coincidir la agenda de 30 músicos de primer nivel para grabar y filmar (cada tema tiene su videoclip), generar grupos de trabajo en donde haya buena convivencia creativa y humana, encontrar los temas adecuados para cada músico, y que además fueran temas que aporten al concepto general del álbum.
Producir cada sesión, buscar los estudios (grabamos en seis estudios diferentes), buscar las locaciones de ensayo o filmación, armar los viajes a los cuatro países y tres continentes que visitamos.
Hay que tener en mente que para concretar todas las grabaciones fue necesario recorrer más de 84.000 kilómetros. Conté con el apoyo invaluable en la coproducción de mi amigo Ignacio Varchausky. Con él tuvimos muchas charlas a lo largo de más de dos años donde trabajamos mucho en la producción.
Afortunadamente, podemos decir que todo lo que nos planteamos lo pudimos concretar, con menor o mayor dificultad de producción, pero pudimos. Todo menos algo: la colaboración con Julio Pane, que falleció antes de que podamos grabar.
Él fue mi maestro y fue a uno de los primeros que convoqué para el proyecto y me dijo “Pablito, con vos lo que sea, contá conmigo” y lamentablemente se fue antes de poder concretarlo. Eso me puso muy triste, fue como perder a un padre, un padre musical.
Por eso este disco está dedicado a Julio Pane y a mi padre Francisco Jaurena, quienes perdí en el camino con diferencia de meses. Afortunadamente encontramos una manera de tener a Julio presente en el disco de la mano de su hijo Yoyo, con quien grabamos un arreglo inédito de Julio.
La pérdida repentina de Julio me hizo tomar conciencia de que no podía demorarme para concretar este proyecto, que había que hacerlo ya. También es justo mencionar que fue fundamental en la coproducción el rol de Yael Szmulewicz en todo lo que respecta al registro audiovisual.
Un intercambio generacional alucinante
-En este trabajo aparece una fuerte idea de encuentro entre músicos. ¿Qué te dejó, en lo personal y artístico, compartir el proceso con tantos colegas?
-En lo personal, mucho crecimiento. El encuentro con cada músico fue único y especial, me nutrió y me mostró una perspectiva diferente respecto del instrumento e incluso muchas veces filosófica, su postura frente a la vida y la música.
Gentileza Dante Ascaino
Imaginate que compartí con músicos de entre 90 años y 22 años, yo tengo 44 años, fui testigo y partícipe de todo un intercambio generacional alucinante, y que a la vez fue desafiante porque yo era quien lo propiciaba y tenía que sostenerlo.
Desde lo artístico fue muy desafiante y siento que pude crecer mucho como músico, porque a lo largo de los 13 temas que integran el álbum tuve que pasar por una diversidad de roles, formatos, estilos y estéticas.
Desde recrear el estilo de Pugliese o Federico en el marco de un tango más tradicional, hasta composiciones contemporáneas de Mosalini o Jofré, en donde el lenguaje es completamente diferente. Desde tocar en sexteto hasta tocar en dúo.
El más argentino de todos
-Hoy el bandoneón dialoga con muchos géneros. ¿Cómo ves su presente y hacia dónde creés que está yendo?
-El presente del bandoneón es increíble, hay muchos bandoneonistas jóvenes sub 30 super talentosos. Muchos compositores, arregladores. Una gran expansión del instrumento y sus músicos en el mundo en los últimos 25 años.
Gentileza Tan Kurttekin
Me hubiera gustado reflejar la totalidad de las cosas que yo creo merecen ser mostradas respecto del bandoneón y su actualidad, pero eso es imposible en el marco de un álbum. Muchos músicos que me hubiera gustado invitar no pudieron estar, aunque si todo va bien ya tengo en mente un volumen 2.
El bandoneón está yendo al lugar que se merece ocupar, un lugar grande a la par de cualquier instrumento de tradición occidental. Con repertorio original propio, materiales pedagógicos específicos, solistas de nivel internacional, un espacio en la educación oficial.
Todavía falta el reconocimiento fundamental de nuestro país hacia adentro, hacia este instrumento que, para mí, es el más argentino de todos. No hay instrumento más indispensable para describir la música argentina como el bandoneón.