El universo del jazz suma un hallazgo de enorme valor histórico: la publicación de “The Tiberi Tapes: A Preview of the Mythical Recordings”, un adelanto en vinilo que reúne grabaciones inéditas en vivo de John Coltrane registradas a comienzos de los años 60. El material, rescatado de cintas caseras del saxofonista, arreglador y docente Frank Tiberi, permite asomarse a una dimensión poco documentada del legendario músico: su performance en clubes, lejos del control del estudio.
Ecos desde el club: revelan grabaciones inéditas de John Coltrane
Un adelanto en vinilo rescata registros caseros de principios de los 60 que capturan al saxofonista en su faceta más libre y exploratoria. El lanzamiento anticipa una caja histórica por el centenario del músico.

Editado por el sello Impulse! (Verve) con motivo del Día de las Disquerías en Estados Unidos, el lanzamiento incluye dos piezas (“Giant Steps” y “Satellite”) que superan los 25 minutos y constituyen la primera publicación oficial de este archivo largamente mitificado. Las tomas habrían sido registradas en el club Showboat de Filadelfia, uno de los espacios clave de la escena jazzística de la época.
El proyecto funciona como anticipo de una caja de múltiples discos prevista para septiembre de 2026, en el marco del centenario del nacimiento de Coltrane. Durante décadas, estas cintas circularon como un secreto a voces entre músicos e investigadores, alimentando una leyenda que ahora comienza a materializarse.
Capturar la historia
Según el historiador musical Ashley Kahn, responsable de las notas que acompañan la edición, “la historia se escribe donde y cuando quiere -un martes por la noche o un domingo por la mañana- y rara vez se graba”. En ese sentido, destaca el papel fundamental de Tiberi: “fue esa persona que supo percibir que se estaba haciendo historia”, capturando con su grabadora momentos irrepetibles de la evolución creativa de Coltrane.
Tiberi, hoy de 97 años, comenzó a registrar estas actuaciones tras seguir de cerca al saxofonista durante su etapa en el quinteto de Miles Davis. Fascinado por su desarrollo armónico, decidió documentar sus presentaciones en clubes de Filadelfia y Nueva York, donde, según su propia observación, el músico “se mostraba más relajado y exploratorio” que en sus discos de estudio.
Armado con una grabadora de cinta abierta Magnavox TR-100, Tiberi llegó a reunir más de 80 rollos que contienen unas 60 horas de música. Su objetivo no era comercial: grababa para estudiar. “Mi principal propósito al grabarlo era obtener información y valores armónicos para poder tocar yo mismo... y luego enseñárselo a muchos jóvenes”, explica.
Las condiciones técnicas de estas cintas distan de ser ideales. El sonido presenta interferencias, ruidos ambientales y conversaciones del público, producto de grabaciones realizadas en vivo y con recursos limitados. Sin embargo, los procesos de masterización actuales permitieron mejorar la calidad dentro de lo posible, conservando el carácter crudo del documento.

Años de exploración
Lejos de ser una limitación, esa imperfección refuerza el valor del material. Como señala Kahn, estas grabaciones “ofrecían una visión excepcional de la mente del genio creativo que fue Coltrane en su apogeo”. En ellas se percibe con nitidez su búsqueda constante: solos extensos, exploraciones armónicas audaces y una intensidad interpretativa que redefine cada pieza.
El acompañamiento musical también resulta significativo: en estas sesiones, Coltrane aparece junto su habitual compañero McCoy Tyner en piano, y posiblemente Steve Davis en bajo y Pete La Roca en batería, integrantes de su órbita creativa en aquellos años decisivos (aunque el cuarteto clásico fue con Jimmy Garrison y Elvin Jones en esos puestos).
Durante mucho tiempo, las cintas de Tiberi fueron “más conocidas que escuchadas”, en palabras de Kahn. Su publicación no solo amplía la discografía de Coltrane, sino que también reconfigura la comprensión de su proceso artístico, al revelar cómo sonaban sus ideas en estado puro, frente al público y en constante transformación.
En definitiva, este adelanto no es sólo un objeto de colección para melómanos: es una puerta de entrada a la cocina creativa de uno de los músicos más influyentes del siglo XX. Y apenas el comienzo de un archivo que promete seguir iluminando la leyenda.








